martes, 20 de agosto de 2013
Capítulo 83: "Vos necia, Yo mentiroso"
Holaa chicas, cada vez falta menos para el final, ultimos capitulos ..... besos
CARO
CAPITULO 83:
—Porque... Y más vale que escuche esto, señor Martinez, porque no lo pienso volver a repetir jamás... Porque, estúpidamente, y en contra de toda lógica, me he enamorado de usted... O de esa parte de usted que tanto se empeña en ocultar... Sólo por eso logró meterme en su cama. Sólo por eso no puedo resistirme a hacerle el amor cada vez que me toma entre sus brazos... Esa es mi cruz... Y deberé cargar con ella... ¿Quería saber en que se parecía esta boda con la anterior? En que en las dos me casé locamente enamorada.
Los ojos de aquel hombre confundido, centellearon. Y luego la soltó. Lentamente se dirigió de nuevo hacia la chimenea. Mientras observaba el fuego que ardía con tibieza, respondió.
—Pues para amarme como dices, me has lastimado de todas las formas en que se puede lastimar a un hombre.
Y luego, todavía con la vista fija en la chimenea, agregó
–Esto no calienta... Y aquí hace frío.
Se agachó para echar otro leño, y luego otro. Y después levantó aquella carpeta recién llegada de la escribanía, para tomar varias de sus hojas, y arrojarlas a la llama.
—¡¿Qué está haciendo?!... ¡Ese es el acuerdo pre nupcial!... Si lo destruye, no hay más copias. ¡El escribano puso las tres allí!...
La muchacha corrió hasta él para detenerlo. Pero Pablo la contuvo, tomándola del brazo.
—Sos vos la que no entiende, Lali... ¡No quiero que sea fácil!... Quiero que si algún día decides irte de mi lado, tengas que luchar. Quiero que contrates al abogado más sanguinario, al más estafador... Quiero que intentes sacármelo todo. Que cuentes mis secretos a mis enemigos... Quiero que quieras destruirme, Lali... Porque sólo así podré odiarte, y sacarte de mi corazón...
Por un segundo sus miradas coincidieron, y la muchacha pudo ver como aquellos ojos amados se nublaban.
—Y ahora séntate allí como buena chica –continuó, tratando de recuperar su tono indiferente–, porque pienso hacerte el amor hasta la madrugada.
Emocionada, Lali lo obedeció. Él arrojó la carpeta entera, y hasta verla arder por completo no quedó satisfecho.
—Necesito saber, Pablo... Necesito entender... ¿Qué es lo que te ocurre a vos conmigo? Necesito conocer la verdad. Necesito confiar en vos.
—¿La verdad?... ¿Para qué queres que te la diga, si igual no vas a creerme?... Ese hijo de puta del cura, me dijo que a un hombre se lo conoce por sus actos...
Pablo se inclinó sobre su nueva esposa, desafiante, antes de continuar.
—Yo por vos, Mariana Esposito...
Sus ojos verdes estallaron en miles de chispas.
—Yo por vos, Lali, me he humillado, he arriesgado mi vida, he revertido mi vasectomía, me he casado, y, peor que todo eso, hasta llegué a confesarme... Y vos aún no confías en mi...
La joven lo arrastró hacia sí, convirtiendo aquel impulso de furia en pasión. Por un tiempo se estuvieron besando con ansias, comunicándose de aquella forma callada en que sabían hacerlo. Pero luego él volvió a hablar.
—¿Queres que te diga la verdad, Lali?... Está bien... Pero lo haré sólo hoy... Ese será mi regalo de bodas. Después de eso, mal que te pese, vas a tener que confiar en este mentiroso que te ama hasta la locura.
La muchacha volvió a besarlo, mientras le susurraba al oído cuanto lo amaba. Y aquel hombre inmenso se dejó acariciar por ese amor, como si fuera un niño. Se recostó, apoyando su cabeza sobre el regazo de ella.
—La primera vez que te vi, Lali, te odié. Sí, te odié de inmediato... Eras demasiado altiva para mi gusto, demasiado orgullosa... E increíblemente bella. Nunca me gustó que una mujer me atrajera tanto. Es difícil controlar la situación si alguien te impacta así... Y a mí nunca me gustó perder el control... Y, de verdad, te odié... Por supuesto que tiraba el agua en el piso a propósito. No era mi intención engañarte, sino que lo supieras. Que te quedara en claro quién estaba al mando... Y entonces ocurrió lo de la página ocho perdida... ¡Estaba seguro de que eras vos la que me la había robado! Y te mandé investigar... ¿Te dijo alguna vez Agus que él te entrevistó para la televisión nacional luego de la muerte de tu esposo?
—¿Agus ?... Nunca me dijo nada... Había tanta gente, tantos periodistas... Apenas recuerdo esos días, y jamás vi los videos.
—Yo sí... Un millón de veces. Estabas irreconocible, y, a pesar de eso, de alguna forma, también hermosa. Se te veía tan desesperada, dolida... Era muy difícil de entender para mí tu sentimiento, porque yo... Mi vida ha sido siempre muy distinta. El día que volví de la guerra sólo me esperaba un equipo de la CNN, para que les relatara mis impresiones como corresponsal. La nota duró no más de cinco minutos. ¿Te imaginas? Todo ese horror condensado en sólo cinco minutos, y siempre cuidando de hacerlo lo suficientemente interesante como para no perder audiencia.Y cuando las cámaras se apagaron, me quedé solo. Recuerdo que esa noche tuve que bajar a un Mc Donald para poder comer algo. Y, sin embargo, así como me habían dado la comida, la tiré.. Pasó mucho tiempo antes de que pudiera procesar aquello... Pero a pesar de que yo estaba vivo, y en cambio Gas estaba muerto, aquel video me hizo sentir envidia de tu esposo.
—Ahora mi único esposo sos vos.
Pablo la observó con dulzura. Era una luz distinta en aquellos ojos verdes, que la conmovió.
—El día que nos encontramos en la fiesta de la editorial, yo no sabía que ibas a estar allí. Pero uno de esos estúpidos, ni recuerdo quién, me retó a encontrar una mujer sensual entre todas aquellas, y yo te elegí a vos, aún cuando no te había reconocido... Estabas de espaldas a mí, con tu largo cabello castaño suelto... ¿Por qué usabas siempre esos horribles rodetes en la casa?... Amo tu cabello...
—¿Y cuándo supiste que era yo?... ¿Qué pensaste al darte cuenta?
—Me prometí que esa misma noche iba a llevarte a mi cama, aunque tuviera que arrastrarte. No tenía sentido esperar, así que comisioné a alguien para que se encargara del neumático de tu amigo, y...
—Pero esa noche ni siquiera lo intentaste...
—Porque bastó verte subir a mi auto, y... No sé... Eras tan distinta a las demás. Tu olor, tu forma de actuar... Y después, (vas a sorprenderte por esto), cuando al bajar te tomé entre mis brazos, yo... Yo nunca había sentido eso antes por una mujer... Eran... ganas de acariciarte... Pero no para encontrar tu sexo, sino para..., no sé...., acariciarte...
Comenzó a tocarla con dulzura.
—¿Por eso me ofreciste el trabajo?
—No... Desde lo de la página ocho que estaba deslumbrado con vos como periodista. Te odiaba como persona, pero no iba a dejar que ese pequeño detalleinterfiriera en mi negocio... No. El puesto era tuyo desde el principio.
—Y después compraste el video de Gas.
—No... Ya lo tenía... Me lo había vendido el idiota de Alejo por monedas...
—¿Cómo pudiste encontrarlo?... Alguien me había dicho que existía, y yo lo había buscado por cielo y tierra.
—Este asunto del presidente no es nuevo. Lo venía siguiendo desde hacía años. Pero en un principio llegué a él por pura casualidad... Recién comenzaba “RLP”, y estaba investigando a Nicolas Vasquez por unos contratos... Unos negociados, del mismo tipo de los que había descubierto tu marido. Y cuando estaba a punto de cerrar la nota, vengo a toparme con la mina de oro. Fondos de campaña, estafas, compromisos políticos que podían hacer tambalear al gobierno... Y en todos ellos el negociador no era ni más ni menos que el antiguo amigo del presidente, un hasta allí insignificante Vasquez. Por supuesto archivé todo lo que podía inculparlo, y me dediqué al premio mayor... Durante dos años estuve entrevistándome con su gente, y a la vez, alejando a mis periodistas de su trasero. No quería que el tipo se inquietara por mi presencia...
—Ni tampoco el presidente... Por eso realizabas las denuncias, pero siempre de forma de dejar su imagen a salvo.
—Necesitaba que confiara en mi... O al menos que me creyera manejable.
—Y entonces aparezco yo, y compras aquel video...
—Quería saber adónde estaba parado... Creí que la cinta sólo incriminaba a Vasquez, pero me llevé la sorpresa...
—¿Por qué nunca me lo echó en cara?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

maaaaas porfa!! quiero segunda temporadaaaa
ResponderEliminarSON MAS TIERNOOOOOOSSSSSSS!!! Me encanto el cap uno de los mejores lejor... Pablo es un tiernitis malll... y Lali esta a full le come la boca cada vez q puede... QUIERO MAS MAS MASSSSSSSSSSSSSSS NOVEEE!!!
ResponderEliminarEspero q subas pronto... besos q estes bien!!
Se están contando todo ,para k no queden dudas
ResponderEliminar