jueves, 8 de agosto de 2013
Capítulo 74: "Vos necia, Yo mentiroso"
CAPITULO 74:
Las puertas del elevador permanecían abiertas. Todavía en su interior, Lali observó absorta la escena. La alarma, accionada por la reverberación que había tenido el vidrio blindado al detener el tiro que la tenía por destinataria, atronaba ahora, haciendo temblar las paredes.
En la sala, otro encapuchado estaba atareado sacando cosas de un panel que la joven nunca había visto antes. Una videoteca, oculta detrás de la otra videoteca. Por un momento, el tipo que sostenía a Pablo volvió a apuntarle a la cabeza, buscando acabar con lo que había empezado. Pero al darse cuenta que, contrariando toda lógica, en vez de huir, aquella desquiciada se dirigía hacia ellos, marcando con frenesí la clave para traspasar el recibidor que la protegía, se distrajo.
—¡Vamos! Debe estar armada.
Le escuchó decir al otro.
—Deja que primero mato a este hijo de puta.
—No vale la pena... ¡Ya lo tengo!
Los dos tipos corrieron hacia la cocina, a la par que Lali lo hacía hacia Pablo. Pero cuando estaban a punto de salir, el que empuñaba el arma se dio vuelta, y disparó desde allí una vez más.
Y entonces la muchacha sintió el estruendo, y luego la salpicadura cálida de la sangre. Pero no el dolor. No... No era ella la herida.
Por un instante volvió a sentir el sol en la piel, y aquel rumor del auto que se aproximaba, mientras Gas, con su camisa nueva, la saludaba a la distancia. Pero fue sólo un instante.
—No, Dios... ¡Esta vez, no!... No te lo voy a dar también a él –gritó Lali, mientras sostenía el cuerpo exánime de aquel hombre que amaba.
Buscó la herida. Era en una pierna, y no parecía demasiado profunda, pero, a pesar de eso, la hemorragia era importante. Sacó el cinturón de su vestido, y lo apretó con fuerza alrededor de la piel de él, para interrumpir el flujo de sangre. Luego se dirigió hacia el elevador. Desde hacía un rato que sentía a la policía intentando abrirlo, sin suerte. A pesar del estruendo de la alarma, se podía escuchar el rumor de una multitud rodeándolos. Digitó la clave, y al menos cinco hombres uniformados ingresaron al departamento.
—¡Un médico!... ¡Urgente! –les ordenó, desesperada.
Mientras la policía intentaba seguir los pasos de los rufianes que habían desaparecido en medio de la nada, Lai volvió a su lugar, junto a Pablo, (¿qué otro lugar había tenido nunca?).
Por fortuna, el doctor del piso quince ya había solicitado asistencia al centro médico que quedaba a pocas calles, así que en cuestión de minutos lo estaban subiendo a la ambulancia.
Lali, todavía temblando, observó la bóveda, y un policía parado frente a ella, mirándola con curiosidad. Así que mientras los enfermeros emprendían la marcha, la joven se apoyó discretamente en aquel panel, hasta cerrarlo.
El camino a la clínica era supuestamente corto. Pero el tránsito intenso de aquella hora lo hizo largo. En un punto Pablo se despertó, y, sacándose la máscara de oxígeno que llevaba puesta, comenzó a hablar con dificultad.
—¿Por qué no estás en Miami?
—¿Quién le dijo? –se sorprendió la joven, al escucharlo.
—No tiene que hacer esfuerzos, señor... No puede hablar –lo reconvino el enfermero que los acompañaba, mientras volvía a colocarle la máscara.
—No se preocupe, para él, el peor esfuerzo es callar – comentó la muchacha con ironía.
Pero Pablo volvió a quitarse aquel artilugio.
—¡¿Te has dado cuenta de que podrían haberte matado, Lali?!
—¿Te has dado cuenta de que podrían haberte matado, Pablo?
Y sus miradas se encontraron de esa forma sincera y profunda en que habían aprendido a hacerlo.
—Qué bien hecho que está este torniquete –comentó el enfermero, mientras le colocaba por tercera vez la máscara al paciente.
—Ah... Lo hice yo –dijo Lali—. Mi marido murió desangrado entre mis brazos, y me prometí que nunca más me iba a ocurrir... Aprendí primeros auxilios... y a disparar. No sé para qué, porque nunca me compre un arma... Hoy hubiera querido tenerla...
Lali se emocionó Pablo volvió a mirarla de aquella manera. Sí... Otra vez había quedado atrapada en la historia de aquel hombre mentiroso.
Pero, por primera vez, no tenía nada de que arrepentirse.
—¿Adónde lo llevan?
—Va a haber que operar... ¿Usted es la esposa?
—No, soy... su asistente, me imagino. ¿Es grave?
—No... Pero será mejor que pase por el quirófano... Primero le vamos a hacer una serie de placas, porque recibió una golpiza feroz...
La camilla que llevaba a Pablo pasó por delante de Lali, y este aprovechó para hablarle.
—La bóveda... Se cierra hermética sólo con un empujón... No dejes que...
—La cerré antes de irnos... Ahora no se preocupe.
—El último programa... Se llevaron la cinta...
—No importa... Hay muchas historias para contar, y no se puede hacerlo desde la tumba...
Uno de los médicos lo interrumpió.
—¿Vamos señor Martinez?... No sé como hace para hablar, con todos los golpes que ha recibido...
—¿Dónde lo espero? –preguntó la joven.
—No me esperes, Lali... Vete... Toma el avión, y vete de aquí... No te quiero cerca... ¡Es peligroso!... Te lo ordeno... –llegó a gritar Pablo, ya entrando al quirófano.
Lali lo siguió con la mirada.
—Yo coincido con él.
—¡Agus!
—¿Se llevaron el video?
—Sí.
—Todo esto por nada... Igual, creo que Pablo tiene razón... No te conviene estar cerca. Lo que sea que estuviera grabado en esa cinta, involucraba también a Nico Vasquez y no es bueno que él te vea rondando...
—No voy a engañarte, Agus... Sé que me conviene irme de aquí... El problema es que no puedo hacerlo. No mientras Pablo me necesite...
—Entonces no te vas a poder ir nunca.
Lali lo miró, sorprendida.
—¿Fuiste vos el que le contó a Pablo que iba a viajar a Miami?
—Difícil... Hace dos días que no le hablo.
—Y entonces..., ¿cómo lo supo?
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amo tu nove, es lo mas, siempre leo pero no comento porque leo desde el cel y no me deja comentar, sube pronto:)
ResponderEliminarSeguro Vazquez no se va a detener, va a intentar otro ataque contra pablo y puede que contra lali, si sabe que es como el punto débil de pablo.
ATT:alex
NOOOO POR DIOS ESTOS CAP ESTAN Q NO TE DEJAN SUSPIROS Y ENCIMA VOS LO CORTAS EN LA MEJOR PARTE.... NO SE VALEEEEEE SOS MALAAAAAA!!!! YA QUIERO OTRO CAP URGENTEMENTEEEEEEEE!!!!!
ResponderEliminarSOLO ESPERO Q LALI NO SE ENOJE CON PABLO CUANDO SE ENTERE QUE EL LA VIGILA.... Y DEJEN DE SER TAN NECIOS LOS DOS Y DE UNA VEZ ESTEN JUNTOS Y Q NO VENGA VAZQUEZ A COMPLICAR TODO AUN MAS!!!!
PABLO UN TIERNO PIDIENDOLE Q SE VAYA Q SE ALEJE DE EL XQ CORRE PELIGRO!!!
QUIERO MAS NOVEEEEEE!!!! ESPERO QUE SUBAS PRONTO!!!
BESOS Q ESTES BIEN!!!!!... :D
k linda se queda xk la necesita.
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