domingo, 25 de agosto de 2013
Capitulo Final: "Vos necia, Yo mentiroso"
Holaaa chicas llego el capitulo final de esta gran historia, espero que les haya gustado esta adaptacion, les agradesco mucho a las personitas que siempre leían y comentaban, y también a las que leían en silencio se que hay un par que lo hacían hubiera estado bueno que me digan por lo menos un "lo lei" o "quiero matar a ese pabli" jajaj pero las quiero igual, para mañana les tengo una sorpresita se viene un epilogo de esta historia, besos enormes
CARO
CAPITULO 86:
—¿Recuerdas aquella noche?... Vos lavabas, yo estaba sentado a tu lado... Y me llamaste Gas.
Lali agachó la cabeza, apesadumbrada.
—Eso sí que dolió... Soy un hombre demasiado orgulloso... De repente no era conmigo con quién coqueteabas, no era a mí a quien le sonreías, sino a él... Y a mí me gusta que me quieran a mí…..
—El fantasma de Gas nunca se interpuso entre nosotros. Por el contrario, fuiste vos el que me robó su memoria...
—Pues a mí esa memoria me duele.
—¿Por eso me obligaste a abrir los ojos mientras hacíamos el amor?
—Necesito que me ames a mí, Lali... Tanto como lo amaste a él.
—¿Acaso no te demostré aquella tarde de locura mis sentimientos?... Sabías a la perfección que, entregándome a vos, me ponía en guerra con mi propia alma.
Pablo volvió a abrazarla con lujuria.
—Lo sabía... Por eso nunca intenté forzarte... Y por eso me conmocionó de esa forma al tenerte por fin entre mis brazos... Nunca antes había amado a una mujer. Solamente me metía en su sexo para satisfacerme. Pero con vos fue distinto. Al principio intenté tener el dominio de la situación. Todas aquellas cosas que habías sentido con tu marido, yo quería que las vivieras también conmigo. Incluso quería demostrarte que podía ser mejor que él. Pero, en vez de enloquecerte, me enloquecí. Y comencé a perderme en tu cuerpo, a aprender tu deseo...
Mientras hablaba, lentamente Pablo había comenzado a recorrer las piernas de ella, trepando por su pollera, ganando su intimidad. Lali, abandonada a esa excitación que ya no le permitía escuchar, lo miraba a los ojos subyugada, sosteniéndose en los músculos de él, en su fuerza, para no deshacerse ante aquel delicioso contacto. Pero él, continuó.
—Nunca antes había compartido ese ritmo con una mujer. No podía parar, no podía alejarme. Te mueves de una manera, Lali...
—Me tocas de una manera....
Por un tiempo perseveró en aquellas caricias, en la conquista de ese territorio ganado a la intimidad, y Lali se contorsionó entre sus brazos, enloquecida de placer. Una vez más él disfrutó aquel dominio sobre el cuerpo de ella, y luego se separó.
—Dolió demasiado cuando te alejaste de mi lado de esa forma. Yo estaba en carne viva, siendo hombre por primera vez, amando con tanta intensidad, perdido en aquel paraíso que hasta entonces sólo había imaginado, ¡y vos!... ¡Cómo me lastimaste, Lali!... ¿Por qué te ensañaste así conmigo?
La muchacha tardó en recuperar el aliento. Por un instante volvió a aquella cama inmensa, y pudo ver la figura de él iluminada por el atardecer.
—Quería acariciarte, quería decirte que te amaba...
—¡¿Por qué no lo hiciste?!
—Porque sólo era tu amante... Una más. Y quise irme antes de que me echaras...
—Nunca lo hubiera hecho.
—... o que me ofrecieras otra vez el medio millón de dólares. No hubiera podido soportarlo.
Pablo observó su dolor, tan auténtico, que no pudo menos que volver a tomarla entre sus brazos, para consolarla.
—Soy un hombre torpe, Lali. Estoy acostumbrado a arrasar, a llevarme las cosas por delante... Y en ese momento todavía era demasiado orgulloso como para inclinarme hasta vos... Pero si me hubieras venido a buscar...
—Yo también soy estúpidamente orgullosa.
—¡Cuándo te fuiste estaba tan furioso!... Y si no hubiera sido por aquel video...
—¿Qué video?
PAblo intentó medir la repercusión que podía tener aquella confesión. Y recién después continuó.
—Nunca desconectamos el circuito de vigilancia del dormitorio.
Lali lo miró desconsolada.
—¿Tenes la filmación de...?
—Todo... Cada detalle. Hay tres cámaras, no lo olvides.
—¡No lo puedo creer!
—Cuando me di cuenta que tenía esa cinta, al principio pensé en usarla para vengarme de vos
—¿Por qué?
—Quería lastimarte como lo habías hecho conmigo. Estaba seguro que sólo te habías entregado a mí por demostrar tu agradecimiento, o por simple lujuria, y estaba muy herido... Pero entonces, al mirar aquella grabación, me di cuenta...
—¿De qué?
—De que no había estado solo en aquella cama. Que además, todo el tiempo habías estado vos... No entendía por qué me habías rechazado. Pero sabía que no te había sido nada fácil hacerlo... Y, entonces, mi deseo por lastimarte se convirtió en una necesidad terrible de retenerte a mi lado. De hacer algo que te atara a mi cama y a mi vida para siempre... Por eso me fui a Estados Unidos. Quería dejarte embarazada de mí. Quería triunfar en aquello en que Gas había fallado...
—Ese no es un buen motivo para querer tener un hijo.
—Dios debió haber pensado lo mismo, porque..., ¡ya ves! Cuando fui a buscar el resultado de mis análisis, y el médico me explicó que ahora era la mitad de un hombre, volví a enfurecerme... Así que me prometí dejar libre tu camino. Merecías ser feliz. Merecías ese hijo. Y yo...
—¿Por eso desapareciste aquellos diez días? Creí que iba a morir de la desesperación.
—Como te dije, Vasquez se había presentado en el avión para presionarme. Quería averiguar lo que yo sabía sobre su amigo el presidente. Al principio, como no es más que un matón insignificante, cometió la estupidez de ofrecerme dinero. Pero luego te mencionó.
—¿A mí?
—Quería tantearme. Quería saber hasta que punto me lastimaba, haciéndote mal a vos. Pero, por fortuna, como vos decís, soy un mentiroso. Le dije que sabía quién eras. Que me había acostado con vos, y que sólo por lástima te había contratado.
—¿Por eso me pediste que hiciera la nota para la revista, y luego que reemplazara a Mery?
—Quería que todos supieran que no eras mucho más importante para mí que Benja. Por desgracia, no conté con tu excelencia: lo del diputado no estaba en mis planes...
—Y entonces me llamaste a casa, y me obligaste a ir a vivir a tu departamento. Para protegerme.
—No... Aquella noche te llamé porque... ¡Ay, Lali!... ¡Qué difícil que me era vivir sin vos ! Necesitaba escuchar aunque fuera tu voz... No había planeado que acabaras en mi cama... Ni que pudiera verte dormir desde la mía...
—¡¿Cómo que podías verme?!... Lo primero que hice fue desactivar el circuito de vigilancia del interior de la casa.
—El circuito que vos conoces... Pero hay más cámaras. Incluso algunas infrarrojas. Podía verte todo el tiempo...
—Por eso sabías todo sobre mi.
—Y para mi desgracia me enteré que habías vuelto con Victorio. Si me amabas, ¿por qué lo hiciste?
—Si te amaba sin esperanza, ¿qué otra cosa podía esperar de la vida? Pensé que casándome con Vico, al menos él sería feliz...
—¡Nunca me cayó bien!... Si un tipo no es capaz de pelear por una mujer, es porque no la merece...
—¿Fuiste vos el que habló con el dueño de Perfiles?
—¡Por supuesto!... ¡Y bien que me costó convencerlo!... No es tan idiota. Sabía que vos eras oro en polvo.
—¿Lo hiciste para alejarme de Vico?
—¡Lo hice porque ese lugar es una mierda!.... No..., es mentira. Lo hice porque no quería perderte. Porque quería disfrutar de esa proximidad prestada la mayor cantidad de tiempo que fuera posible.
—¿Por eso volviste? ¿Para buscarme?
—No... Para alejarte de mi lado definitivamente.
—No entiendo...
—El día que desapareciste revolví cielo y tierra. Estaba aterrado. Pensaba que Vasquez te había atrapado. Que mi engaño no había servido, y que él ya sabía lo que significabas para mí. Fue por eso que volví. Para alejarte...Tenía planeado ser desagradable con vos, maltratarte todo el camino a casa, y ofenderte lo suficiente como para que me odiaras... un poco más. Pero cuando te vi allí, parada en el aeropuerto, esperándome... ¡No lo pude evitar! Me moría por besarte, por tenerte a mi lado... De repente estabas tan cerca..., y tan lejos...
—No quería que me hicieras el amor... Me había jurado que nunca más iba a estar en tu cama.
—No quería hacerte el amor... Había jurado que nunca más ibas a estar en mi cama... –y luego, sonriendo, agregó— Claro que no contaba con el sillón...
—Ese día me di cuenta de que jamás iba a poder decirte que no.
—Y yo me di cuenta de que era pésimo en eso de alejarte de mí... ¿Por qué te enfureciste de esa manera cuando te dije que te amaba?
Los ojos de la muchacha relampaguearon.
—¿Qué seguía después?... Déjame ver..., según tu página de Internet, faltaba aquello de que había sido tu mejor amante...
—¡¿No me creíste?!... ¿Por eso te alejaste de mí aquel día?
—¡Cómo no hacerlo!... ¡Sabía a la perfección que era lo mismo que le decías a todas!
—Y por eso me lastimaste de esa manera...
Aquel varón herido tomó distancia.
—¿Por qué causa pensaste que te había rechazado?
Pablo la miró con resentimiento.
—Ahora no importa.
—¡Sí que me importa!... Prometiste ser sincero conmigo.
—No importa... De verdad...
—Quiero saber...
—Lali... No soporto la idea de que alguna vez hayas sido feliz en los brazos de otro hombre. Siempre siento que..., no sé, que estoy a un paso de decepcionarte...
Su joven esposa ni se tomó el trabajo de contestar. Visto así, tan vulnerable y tan real, por primera vez Pablo sumaba ante sus ojos el ciento por ciento de su esencia. Ni bueno ni malo, ni encantador ni detestable... Simplemente un hombre.
Lali intentó acariciar su cabello, pero él la rechazó.
—¿Sabe, señor Martinez?... Siempre creí que tenía un ochenta por ciento adorable, y un veinte por ciento demoníaco. Ahora me doy cuenta que cuando usted lastima, sólo lo hace para ocultar su propia debilidad...
—No te engañes, Lali. No vas a cambiarme. Ese veinte por ciento que te asusta también es mío.
Lali se puso de pie, para inclinarse sobre él de forma provocadora.
—¿Alguna vez intenté cambiarlo, señor Martinez?... Por el contrario, creo que usted es incorregible...
Él la empujó hacia si, y comenzó a besarla con pasión. A recorrerla con rabia, arrancando los botones de su camisa, tirando de su pollera. Ella le respondía con la misma furia, buscando en su cuerpo la respuesta a tantos sentimientos que aquel hombre necio había ocultado, durante demasiado tiempo. Luego de besarse hasta el delirio, Pablo se montó sobre ella, y en un gesto orgulloso la inmovilizó.
—Voy a ver si tu cuerpo es más obediente que vos...
De un tirón desnudó sus pechos, buscando descubrir la urgencia de sus pezones.
—Sí... Parece que estás lista...
Y luego, acariciando la intimidad de su braga, se escurrió hasta su sexo, para disfrutar de aquella humedad que antecedía al placer, y que ahora la empapaba.
—Sí... Estás lista... Y esta vez no voy a dejarte escapar.
Volvió a besarla, pero una vez más se detuvo.
—Ah... Por cierto. Hay algo más en lo que te mentí.
Lali, muerta de deseo, apenas lo podía escuchar. Pero él, sonriendo, confesó.
—Nunca pensé que tenías celulitis... Sólo lo dije porque te estaba mirando las piernas...
Cuando el sillón no pudo contener tanta locura, siguieron en el piso. Y cuando ya llevaban un tiempo largo avocados a complacerse, él la tomó entre sus brazos, la alzó, y la llevó cargada hacia el dormitorio.
—Bienvenida –le dijo, al atravesar la puerta.
Olvidados por el dueño de casa, un chisporroteo de la leña alcanzó las dos libretas que yacían junto al fuego. Bastó un segundo para que ardieran todas las palabras escritas en ellas. Pero el amor continuó intacto. Para siempre…..
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

nooooo porque termino..... falaban cosas po responder como que paso con rochi, vico y cande y si lali tendria un hijo ..
ResponderEliminarK bella historia.El mentiroso termino confesando toditas sus mentiras,k aunque tenían buen fin,a LAli le hicieron tomar al menos una mala decisión.Esperando ese epilogo para saber más , y d todos.
ResponderEliminarHola bueno me reporto al final de la nove.... si lo se soy una mala lectora es que mi compu me odia... bueno lo ODIE miles de veces a Pablo te juro lo maldije.... pero acabaron juntos... yo creo que si esta embarazada.. y bueno esparando el epilogo
ResponderEliminar@ROCHI16TA
En espera del epilogo!!!
ResponderEliminarBesos y muchas gracias por compartir esta nove con nosotras!!!