martes, 13 de agosto de 2013

Capítulo 79: "Vos necia, Yo mentiroso"



CAPÍTULO 79:

La mañana siguiente…
Aquella mañana Benja  recibió la más extraña de las llamadas. Ahora que el programa había acabado por aquel año, sólo le quedaba reponerse y descansar. Tenía planeado un viaje al Caribe, pero lo haría luego de sus tradicionales vacaciones en Punta del Este. Todo el que era alguien en este lado del mundo, estaba allí. Y él definitivamente era alguien. Ir al exterior estaba bien, pero también le gustaba sentir el acoso de las fans, y disfutar de un trato “V.I.P.”, más acorde con su condición. Y además estaba la parte emotiva. Nada mejor que pasar las fiestas de fin de año en familia... Bueno, no con su familia verdadera. Desde que se había vuelto famoso que casi no se hablaba con ellos. Pero sí, en cambio, le encantaba pasarlo con otras estrellas y personalidades como él, en algún hotel de lujo, donde se festejara a lo grande.
Sí, el trabajo ya había quedado a miles de kilómetros de distancia para él... Entonces, ¿por qué lo había llamado Lali a las cinco de la mañana?
—¡Benja!... ¡Al fin!... ¡Desde ayer que trato de ubicarte!
—¿Lali?... Es que estuve muy ocupado con unas amigas... Tres amigas, y yo, ¿lo imaginas? No tenía tiempo para, además, atender llamados. ¡Tampoco soy Superman!
—Ayer, luego de estar ahí, ¿cambiaste la clave de acceso a la casa de Pablo?
—Sí... Cuando te fuiste... Fueron sus órdenes.
Lali se estremeció.
—Pues yo necesito entrar.
—¿No te ibas a Miami?
—Esta tarde... Pero me he dejado algo ahí adentro que necesito sacar.
—Pues lo harás a mi regreso. Hoy tengo un día fatal.
—¡Imposible!... ¡Por favor, Benja!... ¡Lo necesito!
—Lo que sea que te hayas olvidado allí, seguro que en Miami lo consigues mejor, y más barato...
—¡Por favor, Benja!
—¡No puedo ir!... En este momento estoy sumergido en una bañera de aceites esenciales. Y luego me esperan unas piedras calientes que sirven para armonizar mis chacras.
—No es necesario que estés aquí. Bastará con que me digas la nueva clave...
—¡Pablo me mataría!
—Te prometo que, si lo haces, te presento a la muchacha que vivía antes conmigo. ¡Es espectacular! ¡Y muy complaciente!
Lali suspiró.¿Qué sería de la vida de su” buena amiga” Rochi?
Un rato  después….
—¡Don Martinez!... No lo esperábamos hasta mañana... ¿Cómo se siente?
—No le diga a nadie que me ha visto... Me escapé de la clínica. Pretendían que me quedara tres días más, pero ya estaba horriblemente aburrido.
—No hay nada mejor que la casa, ¿no?
—Algo así.
El portero lo observó subir al elevador, y luego comentó a su ayudante.
—¿Lo has visto, Tito? ¡Qué cara traía!... Yo no sé si porque la piel se le puso violeta por los golpes, o qué, la cuestión es que da miedo... ¡Y que triste está!... Y eso que un tipo como él debería estar feliz con todo el quilombo que armó... Pero a estos ricos, ¡quién los entiende!
Pablo digitó la clave nueva, y luego la cambió por otra. Todo cuidado era poco. Se  había salido con la suya, eso era cierto, pero sólo le había servido para que su cabeza tuviera un precio más alto. Sus enemigos se multiplicaban por toda América, y, de seguir las cosas así, pronto iba a tener que mudarse a Europa para poder caminar por la calle sin temor.
Las puertas del elevador se abrieron, y pudo contemplar su sala. Los muebles habían sido cuidadosamente reparados y puestos en orden. Pero había algo en medio de la oscuridad que lo molestó sobremanera.
En silencio traspuso la entrada vidriada, y se dirigió hacia la inmensa pantalla de cristal líquido, que estaba encendida. A un costado, sentada en el piso, pero apoyada en un sillón, Lali lloraba con desconsuelo.
—Está visto que no puedo confiar en Benja –se quejó él con amargura, mientras se apuraba a sacar la cinta del reproductor.
—¿Por qué? –sólo pudo preguntar ella, ahogada por las lágrimas.
—La pregunta no es “¿por qué?”, sino “¿para qué?”... No tenía ningún sentido que lo vieras.
—Como debía burlarse de mí en su interior, ¿no es cierto, Martinez?... ¡Cómo debía reírse cada vez que yo le hablaba de la honestidad de mi marido! ¡De su sinceridad!
Aquel hombre inmenso se paró frente a ella. La habitación estaba en penumbras a pesar de que era muy temprano en la mañana. Sólo los pocos rayos de luz que se filtraban a través de las persianas cerradas, iluminaban la estancia.
Casi como si estuviera de rodillas frente a él, Lali lo contempló, avergonzada.
—No, Lali, te equivocas... Tu marido fue exactamente aquella persona de la que sigues tan enamorada... No hay nada para reprocharle...
—Ya es tarde... Vi el video...
—El problema con vos Lali, es que no conoces los puntos medios. Para vos las cosas son blanco o negro, buenas, o malas... Y la vida no es así... Los hombres nos movemos entre sombras, aún cuando intentemos alcanzar la luz... Tu marido no era un corrupto. De haberlo sido, hoy estaría vivo, y todavía negociando... ¡No! Buscó hacer el menor daño posible, y pedir sólo aquello que necesitaba. Esa fue su falla. Uno no puede revolcarse en la mierda, e intentar quedar limpio... ¡Error de principiante!
—¡Pero se vendió!
—Porque necesitaba ese dinero para complacerte... Porque era incapaz de darte lo único que le pedías: un hijo... Porque estaba enamorado de vos....
Pablo agachó la cabeza, antes de agregar con voz ahogada.
—Y un hombre enamorado es capaz de muchas estupideces...
Lali lo observó, sorprendida. Pero entonces él continuó.
—Y hablando de eso... Aquella nota que rompiste... El único motivo por el que fui a Washington fue para revertir mi vasectomía... Te lo informo, porque la última vez que estuvimos juntos... Allí, en ese mismo sillón, si mal no recuerdo... Sé que me pediste usar preservativo, pero pensé que, ya que estabas dispuesta a servirte del esperma de un desconocido, poco te importaría que ese hijo que necesitas fuera mío... De todas formas, no tienes mucho de que preocuparte. Como lo dijiste, revertir una vasectomía no es tan fácil como yo pensaba. Y aún a pesar de que todo salió de maravillas, y de que mi conteo espermático es perfecto, mis posibilidades de embarazar a una mujer se han  reducido a la mitad, así que...
Pablo le dio la espalda, y continuó.
—Lo último que hubiera querido era que vieras este maldito video... El único motivo por el cual no lo destruí, era porque si, como pasó, seguías molestando a Vasquez, yo podría extorsionarlo con él para negociar por tu vida... Pero, te advierto Lali... Con la denuncia del jueves, ni con esto podría salvarte. Ahora que es perseguido por la justicia, Vasquez se va a mover entre las sombras. Y no hay nada más peligroso que lo que no se ve venir...
Otra vez la miró a los ojos.
—Vete, Lali... Buenos Aires no es un buen lugar para vos... Y ya no hay motivo para que te quedes.
Y dándole la espalda otra vez, concluyó con frialdad:.
—Y ahora me voy a descansar. No quiero que nadie me moleste, y eso te incluye. La cinta la pagué yo, y es mía... Adiós. Y espero no tener que verte nunca más.

1 comentario:

  1. Pobre Lali debe haber sido muy dificil para ella darse cuenta de q en la persona q ella mas confiaba no era del todo perfecto!!!
    Y Pablo por dios debe estar muy dolido para tratarla de la manera en q lo hace!!!!
    OOOOHOOOO creo q Benja esta en problemas!!!! jajajaja
    Espero q subas pronto!!! Besos y q estes mucho mejor!!! :D

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