sábado, 10 de agosto de 2013

Capítulo 75: "Vos necia, Yo mentiroso"


Hola chicas , como andan, espero que bien yo sigo fatal esta tos no me quiere dejar , pero no las voy a dejar sin cap. y prepárense porque faltan muy poco para el final, besos

CAPITULO 75:
Aquel paraíso de la seguridad que había sido alguna vez la casa de Pablo, estaba ahora siendo profanado por cientos de uniformados, más preocupados por revisar la intimidad de un hombre famoso, que en resolver el caso.
Cuando todavía no hacían dos horas desde que había llegado al lujoso sanatorio, distante apenas a unas calles, Lali fue llamada con urgencia para que regresara a la Avenida Libertador. La policía estaba frenética. El elevador principal se había cerrado, y nadie conocía el código para abrirlo. No podían encontrar la llave de los numerosos cerrojos de la puerta trasera, y no habían podido forzarla, por estar blindada. Lo cierto es que ahora había un grupo de veinte personas atrapadas en el interior del departamento, mientras otras treinta luchaban por entrar.
—¡Qué significa esto! –gritó Lali horrorizada, al ver aquella locura.
Y antes de abrir, o destrabar, primero fue a entrevistarse con el juez del piso vecino. Visto y considerando que, al parecer, también él estaba interesado en alejar las miradas indiscretas de aquel lugar, el buen hombre tomó el asunto en sus propias manos, e, invocando los privilegios de la libertad de prensa, y cualquier otra mentira como aquella que pudiera ayudar, en cuestión de quince minutos logró desalojar semejante aquelarre.
El departamento había sido cuidadosamente asolado, no tanto por los ladrones, cómo por la fuerza pública que buscaba atraparlos.
La pobre muchacha recurrió entonces a Agus, que la guió hasta aquel investigador privado a quien Pablo varias veces le había confiado su vida, y lo contactó para que reiniciara la pesquisa.
Durante unas horas, todas aquellas actividades le brindaron a Lali una maravillosa excusa para no pensar, ni sentir. Pero cuando finalmente no pudo evitarlo más, de nuevo corrió hasta la clínica. Y como si fuera un signo de Dios, justo llegó allí en el momento en que Pablo volvía del quirófano.
Verlo así, dormido por la anestesia, tan pálido y entregado, con su bello rostro deformado por los golpes, sirvió para que la muchacha se diera cuenta de aquello que, en el fondo de su corazón, siempre había sabido. Sí, Pablo era un galán mentiroso y calculador, capaz de seducir a hombres y mujeres por igual. Pero no era de aquel reflejo del que ella se había enamorado, sino del hombre que era, cuando solamente era un hombre.
Pasó toda la noche junto a él, acariciándolo con dulzura, enjuagando su boca, acomodando sus vendajes. En los breves momentos en que estaba despierto, casi inconsciente, al verla, le suplicaba: “No te vayas, Lali... No me dejes”, para de inmediato volver a caer en aquel sopor pesado, mezcla de cansancio y fármacos.
Pero cuando el sol comenzó a calentar la faz de la tierra con inclemencia, todo volvió a ser como antes, y Pablo se transformó en el mismo señor Martinez 
—¿Qué haces aquí, Lali? –fue lo primero que le dijo al despertar definitivamente.
—¿Se siente bien?... ¿Necesita calmantes?
—Necesito que te vayas... Mi vida ya es muy complicada, sin necesidad de que estés aquí.
—Lástima, porque no lo pienso hacer.
—¡No seas necia!... ¡Vete a Miami!... Te están esperando.
—Gracias, pero no necesito que usted arregle mis entrevistas de trabajo. Si llego a Miami será por mis méritos, y no porque usted lo haya pedido.
—¡¿Quién te dijo?!
—Usted... En este momento.
—Te aprovechas porque todavía estoy dormido.
—¿Y el trabajo en “Hoy y Mañana”?
—No hacen más que agradecerme.
—No necesito un ángel de la guarda.
Pablo calló por unos segundos.
—Todos necesitamos uno... Pero ahora vete. No te quiero por aquí.
—¿Está seguro que se llevaron el video?
—No lo pienso discutir con vos... Vos y yo habíamos hecho un pacto. ¡No te confundas, Lali! Sólo te conseguí trabajo porque creo que sos una excelente periodista... Pero no te quiero cerca. No me gusta que estés rondando...Vos me salvaste, yo te salvé. Estamos a mano... Pero algo entre nosotros es imposible. Los sueños de uno, siempre son las pesadillas del otro, así que no vale la pena volver a intentarlo... Mejor que cada uno siga su camino...
—Yo opino lo mismo. Y es lo que voy a hacer..., cuando ya no me necesite.
—¡Será ahora!... Me incomoda tu presencia. No te quiero aquí, ni en mi vida. Y no necesito ni enfermera, ni periodista, ni amante a mi lado. Puedo pagar las mejores, si se me antojan. No te necesito.
En ese preciso momento entró una de las enfermeras al cuarto, para chequear al paciente, obligando a Lali a salir. Para cuando la muchacha, (una morena curvilínea), terminó con su tarea, su rostro se veía exultante.
—¡Qué lindo es!... –exclamó ni bien salió al pasillo adonde Lali esperaba— Incluso con la cara deformada por los golpes, es re lindo. ¡Al fin me tocó uno bueno!... ¡Y que encantador!... ¡Y qué dulce!... ¡Un bombón!
Lali agachó la cabeza, para que la joven no notara su sonrisa sarcástica.
—¿Vos sos Lali, no?
—Sí...
—Bueno, queridita... Tu turno ya pasó... Estás “out”. Resígnate. Pablo me dijo que está harto de que lo acoses, y que no quiere que te dejemos entrar más... Ahora voy a dar parte a vigilancia... ¡No vuelvas, cariño!
—¿Te dijo que soy una acosadora?
—Un hombre así debe tener miles... Pero no te quejes. Al menos, de seguro, vos ya lo tuviste... Dale espacio a las demás...
—Sí... Quizás deba hacerlo.
Al parecer Pablo no la necesitaba. Su ochenta por ciento encantador había vuelto a contaminarse con el veinte por ciento restante. ¡Estaba curado! Lali comenzó a caminar por el pasillo rumbo hacia un futuro que, por lo visto, ya no podía eludir.
Pero cuando había dado unos pasos, la voz de la enfermera la hizo retroceder.
—Disculpa... ¿No tendrás su número de teléfono, no?... ¡Les dan de alta tan rápido!

Mas tarde…

2 comentarios:

  1. Yo más bien diría k el 20% es encantador ,y el 80% es un borde total.¡¡¡¡Como se atreve Pablo a tratarla así!!!!?????.Le dan d alta así k ya se encuentra bien.K pena k se termine.Me encanta la novela.Besos.

    ResponderEliminar
  2. nooooooo si los dos se llevan el premio mayor a necios y mentirosos!!!! Saben q no pueden estar sin el otro...!!! Pero igual muy tierno Pablo por querer q se aleje de el solo para protegerla!!!! Pero muy muy mal en coquetear con la enfermera y decirle q Lali es una acosadora jaajajaja es tremendo Pablito cuando quiere conseguis lo que quiere!!!
    Espero q subas pronto porq ese " MAS TARDE"me tiene super intrigada!!!
    Besos q estes bien y te mejores...!!!

    ResponderEliminar