Hola chicas , les traigo un capitulo cortito pero va cambiar algo en la historia, besotes
PD: Gracias por los saludos desde Talca- Chile :)
CAPITULO 40:
Al dia siguiente en la casa de Pablo…
—Este es el último plato.
—¿Quedó limpia la mesa?
—Estás hablando con un experto. Por supuesto que quedó limpia.
—Ya casi son las once de la noche... Si me apuro...
—Ya hablé con Agustin para que te pase a buscar con el auto de la redacción en una hora. Me gustaría que, antes de irte, revisáramos juntos el artículo de la multinacional.
—De acuerdo... Pero mañana llegaré a las nueve. Necesito dormir aunque sea un poco.
—Llega a las ocho y media. Le diré a Agus que también te traiga.
Lali estaba parada ante el fregadero, limpiando la vajilla que acababan de usar. Pablo se había sentado sobre la mesada, justo a su lado. La miraba complacido, y sólo de tanto en tanto, le acercaba algo.
—¿Está cómodo ahí, mientras yo trabajo?
—Muy cómodo.
—Podría, aunque más no fuera, poner el agua para el café, ¿no le parece?
—Si vos lo ordenas...
Pablo se puso de pie de un salto, llenó la cafetera de agua mineral y café, la encendió, y volvió a su sitio.
—¿Tan rápido?
—Yo soy así... Siempre eficiente.
—¿Que tal si busca el artículo que tenemos que corregir?... Mire que, terminemos o no, yo me voy a la medianoche.
—¿Nunca te dijeron que sos muy mandona?
—Todo el tiempo... Y siempre es usted el que lo hace.
Pablo sonrió con encanto, y luego se puso de pie y salió rumbo al living.
—¡Berta!... ¿Dónde quedó el artículo? –gritó desde allí.
—En el cajón de más arriba del escritorio –le respondió ella, con una sonrisa.
¡Hombres! No podían encontrar ni su propia nariz en el espejo.
—¡No hay nada en el cajón del medio! –volvió a gritar él.
—¡Está en el cajón de más arriba, Gas!
Y bastó escuchar lo que acababa de decir, para que Lali se estremeciera de inmediato.
Su corazón comenzó a latir con fuerza. ¡¿La habría escuchado Pablo?!... ¿Cómo había podido gritar algo semejante?... Gracias a Dios el nombre de su marido no era Terencio, o Gustavo... De seguro el “Gas” se había confundido con las demás palabras... Sí... Pablo no tenía por qué haberse dado cuenta de su error.
Quizás ni siquiera lo había escuchado... Pero ella sí lo había hecho. ¿Qué le estaba pasando?... ¿Por qué se estaba confundiendo así?... ¡¿Cómo podía haber...?! La presencia de su jefe la obligó a volver a la realidad.
Lali se hundió un poco más en el fregadero, concentrada en el plato que ya, de tanto esfuerzo, relucía. Pablo, en cambio, permanecía de pie en la puerta, atento al artículo que estaba leyendo.
¡Gracias a Dios, no había escuchado nada! Se hubiera muerto de vergüenza, si él...
—No estaba en el cajón de más arriba –le susurró Pablo, parado tras ella.
La muchacha se estremeció. Casi la rozaba. Estaba tan cerca, que podía percibir su aroma, y su calor. Su jefe llevaba el torso desnudo, por lo que Lali, además, sentía la fuerza de sus músculos rodeándola.
Como única defensa ante aquella cercanía inquietante, sólo atinó a asirse un poco más del plato que tenía entre las manos. Él, en cambio, indiferente a su turbación, se limitó a continuar.
—El artículo estaba en el cajón de más abajo... Y, por cierto, mi nombre es Pablo, y preferiría que de ahora en más sólo me llamaras así...
La muchacha percibió con claridad el enojo de su voz. Una furia contenida que ahora la envolvía, dejándola indefensa en medio de sus propios sentimientos. Pablo hizo una pausa, pero sólo para volver a susurrarle al oído, y al corazón.
—No lo olvides... Lali.
Luego de aquella noche, Pablo nunca más volvió a decirle Berta. Todos los que los conocían lo notaron de inmediato, pero fue Maca la única que se atrevió a comentarlo.
—¡¿Cómo?!... ¿Ahora la llamas Lali?
—¿Por qué iba a decirle de otra forma? Su nombre es Lali, mas bien le dicen así¿no? –le respondió su jefe, con total descaro
—¿Y qué ocurrió entre ustedes, para que de repente puedas recordarlo?
Al escuchar aquella pregunta indiscreta, un rubor imparable se había adueñado de la antigua Berta. Pero Pablo, en cambio, se había mantenido calmado. Era como si, en su interior, hubiera estado esperando la ocasión de dar esa respuesta.
—Es que me he dado cuenta lo doloroso que puede ser que te confundan con
alguien más... –le dijo a Maca.
Pero mientras lo hacía, no había dejado ni por un instante de lastimar a Lali con los dardos de su mirada .
“Sí...”, pensó Maca al verlo. “Entre estos dos ha pasado algo. Y es algo muy grande”.

Y tanto k paso k lo llamara x el nombre d su marido (k fue un lapsus d Lali) le dolio en lo mas profundo.Maca k metiche pero esta vez se la dejo pasar xk Pablo respondiendole le hizo saber a Lali como se sentia
ResponderEliminarjajajaja Pablo sin quererlo recibió un poco de su medicina... no le gusto nada q Lali lo haya confundido con Gas y eso demuestra q el esta re enganchado y Lali q decir, esta hasta las manos con el....
ResponderEliminarSon unos guachos como se comportaron en este capitulo, demostraron q parecían un matrimonio conviviendo en como se ayudaban y hablaban!!!!
Esto cada vez me gusta mas....
Me gusto mucho el cap... mas xq no salio nada del cansador de Vico y del idiota de Peter jajaj!!!
Espero q subas pronto...!!!!
Besos q estes bien!!! :D