miércoles, 3 de enero de 2018
Capitulo 12 y 13 (Final) "Venganza"
Capítulo 12
ERA como si los años no hubieran pasado.
Tendida entre los brazos de Pablo , Lali se sentía como si tuviera de nuevo diecisiete años y toda la vida por delante.
Giró la cabeza y lo besó en un hombro. Nunca había olvidado su sabor ni cómo se sentía al estar entre sus brazos. Segura. Protegida.Amada.
- Te amo, Lali - le había dicho él igual que aquella noche años atrás.
Y lo había dicho en serio. Ya no era un muchacho. Era un hombre. Se había casado con ella con una motivación equivocada, pero esas dos maravillosas palabras las había dicho convencido. Tenía que ser así porque si no...
- ¿Nena? - Pablo estaba apoyado en un codo y le acariciaba el cabello -. ¿Estás bien?
- Oh, sí - Lali le acarició la barbilla y se estremeció de placer cuando él le mordisqueó la mano -. Estoy muy bien..
- No quería ir tan deprisa - Pablo la atrajo hacia sí y comenzó a acariciarle la espalda -. Pero te deseaba tanto. Hacía tanto tiempo... - la besó en la boca -. Nunca he olvidado aquella noche junto al lago, Lali. No podía creer que por fin hubieras sido mía.
Sus palabras la hicieron estremecer.
- Fue una noche maravillosa. Tú estuviste maravilloso.
Pablo se rió.
- Bueno, si insistes...
- Mi héroe, tan modesto - rió Lali. Él se puso serio.
- No soy ningún héroe, cariño. Si lo fuera, no te habría dejado.Lali, tenemos que hablar sobre lo que pasó.
- No - repuso rápidamente. No era el momento. Sabía que la única forma de construir un buen futuro era encarándose al pasado, pero había tantos secretos dolorosos que revelar.. La verdad sobre Peter, y la verdad sobre Vico... El milagro de su renacido amor era tan reciente, tan frágil... Seguro que todo podía esperar al día siguiente -. No quiero hablar de eso ahora - susurró -. Esta noche, no.
- Tienes razón. Esta noche es especial.
- Sí.
- Cuando pienso en todo el tiempo que hemos estado separados... - Pablo se detuvo. Lo que importaba era que era suya otra vez, que siempre sería suya -. Tenemos toda nuestra vida por delante,Lali. No voy a perderte nunca más.
La besó con un beso tierno y profundo y luego se separó un poco para poder verle la cara.
- Mañana a primera hora, llamaré a mi abogado.
Ella se quedó perpleja.
- ¿Para qué?
- Voy a decirle que ya puede romper el acuerdo prematrimonial que firmaste.
- No tienes por qué hacerlo, Pablo . Yo no... yo no quiero nada tuyo. Si algo va mal entre nosotros...
Pablo la hizo callar con otro beso.
- Nada irá mal entre nosotros. Te lo prometo. Este matrimonio es para siempre. Y no quiero ese papel entre nosotros. Te lo hice firmar antes de estar preparado para admitir la verdad. Y la verdad es que siempre te he amado, a pesar de... - carraspeo -. Vamos a dejar atrás el pasado. Lo que es justo es justo, señora Cameron. Después de todo, ya hemos roto todos los términos del tuyo.
Ella sonrió y le rodeó el cuello con los brazos.
- Ya me he dado cuenta.
- ¿De qué más te has dado cuenta? Por ejemplo... - le rozó un pecho -, ¿te has dado cuenta de cómo se pone tu pezón cuando lo acaricio como ahora? - Pablo cerró los ojos.
- Sí, me he dado cuenta. Yo...
- ¿O cuándo hago esto? - susurró, besándole los senos, y mordisqueándolos. Ella emitió un gemido. Su cuerpo caliente se aproximó más al de él. Pablo sintió que se excitaba -. Tienes unos senos preciosos, cariño. ¿Te lo había dicho antes?
- Dímelo ahora - contestó ella mientras él la besaba en los labios.
- No te lo diré hasta que oiga de tu boca las palabras que he anhelado oír toda la vida.
Lali sentía que el corazón le iba a estallar de tanto amor.
- Te amo - susurró -. Te amo, Pablo - Te amo...
Cuando él deslizó la mano entre los muslos, buscando el centro de su feminidad, ella gimió.
- Lali... - murmuró y la abrió para él.
Luego, durante mucho rato, nada más les importó.
Pablo se despertó de repente con una pesadilla.
Estaba temblando y sudaba. ¿Qué diablos había soñado? Algo sobre Lali y Vico. Las imágenes se desvanecían. Mejor. No quería pensar en malos sueños con su esposa y con su hermano. Era historia pasada. El presente era que ella estaba ahí entre sus brazos.
Giró la cabeza y le besó el cabello. Ella suspiró, murmuró algo dormida y lo abrazó. Él se quedó despierto. Miró el reloj. Solo habían dormido dos horas, pero él se sentía lleno de energía. Era sorprendente lo que el amor podía conseguir.
Los minutos pasaban y él no se dormía. Estaba completamente excitado, pero no quería despertarla. Ella estaba agotada. Habían hecho el amor una y otra vez. Él no se saciaba, ni ella tampoco.
- ¿La? - le había dicho con dulzura -. ¿Te estoy haciendo daño?
- No - susurró ella -. No, no pares. No...
Y ella se había movido y lo había tocado con la mano y entonces él ya no pudo parar hasta que el cuerpo de ella se estremeció.
- Maldita sea - murmuró Pablo y se levantó de la cama.
Dejaría dormir a Lali. Él la había agotado. Dijera lo que dijera, la última vez estaba dolorida y tan contraída, que no se notaba que durante siete años ella había pasado las noches en brazos de otro hombre.
¿Pero no había dicho Jergen que Lali mantuvo a VIco fuera de su cama? ¿Y que Vico tuvo que buscar alivio en brazos de otra mujer en Atlanta?
Pablo hizo una mueca. En lo último en lo que quería pensar esa noche era en la vida sexual de su hermano y de Lali.
Salió a oscuras y bajó al estudio. Lo que hubiera pasado entre Vico y Lali era asunto de ellos. Y además, Lali había dicho que amaba a Vico
Pablo la creía.
Se sentó en su despacho, abrió el maletín de los papeles de, Vicoy se puso a repasarlos. Era una buena forma de pasar el tiempo. Sí, Lali se había casado con VIco y había tenido un hijo suyo. No le gustaba imaginarla en brazos de su hermano.
Los papeles eran cosas aburridas, facturas, presupuestos, una lista de compras... De pronto, un papel llamó su atención. No era la letra de Lali
Vico, mi Vico. Te echo mucho de menos. Detesto vivir así, viéndote solo una vez al mes y compartiendo solo momentos robados...
La firma era Jessie, y la letra femenina.
Dejó de leer. vico pasaba una semana al mes en Atlanta, le había dicho Jergen. ¿Y qué? Arrugó el papel. El pasado era el pasado y no era quién para juzgar a su hermano.
De nuevo otra nota con la misma letra y la misma firma.
... tan feliz. Todo el mundo tiene derecho a la felicidad,Vico, y a amar. Yo te adoro y sé que sientes lo mismo por mí, pero aquí estamos, separados por tu maldita determinación de honrar tu obligación a un matrimonio que siempre ha sido un fraude...
El gesto de Pablo se endureció. ¿Había más notas de Jessie? Buscó y encontró unas cuantas más.
... ¿se te ocurrió alguna vez pensar que ella te ha utilizado? Yo sé que tú no quieres oír esto,Vico, porque te sientes responsable del niño, pero te ruego que consideres lo que te digo...
... no comparte tu vida, ni siquiera quiere saber la verdad sobre la persona que hay en ti. ¿Cómo puedes sobrevivir así? ¿Cómo puedes vivir una mentira?
Pablo estaba a punto de llorar. La vida secreta de Vico estaba allí expuesta ante él. El vacío, la falta de amor. No quería leer más, no quería saber más...
Entonces, encontró un sobre con la dirección escrita de puño y letra de Vico. No lo había llegado a enviar.
Despacio, sacó la hoja de papel y la desdobló.
... me preguntaste si hay afecto entre Lali y yo. Ya sé lo que estás pensando, Jess, que a veces, incluso en una situación como la nuestra, un hombre puede estar dividido en dos. Te prometo que no es así. La verdad es que ojalá lo fuera. Mi vida sería mucho más simple si tus acusaciones fueran ciertas. Si Lali me amara, si compartiera mi cama... pero no lo hace. ¿Importa acaso cómo quedó embarazada? Se quedó, y yo me casé con ella.
Tengo una obligación hacia ella, Jess, y la tendré hasta que Peter crezca. Tenía que hacer lo correcto...
La carta se cayó de entre los dedos de Pablo . «Vic, oh Vico», pensó. Casarse con una mujer sin saber cómo se había quedado embarazada. Hacerlo porque era lo correcto. Amarla, querer que lo amara y saber que no lo amaba. No poder compartir su cama y estar tan solo que tuvo que buscar el amor en otra parte...
- ¿Pablo ? - Pablo se puso en pie. Su intrigante esposa estaba en la puerta. Llevaba una bata azul que resaltaba la suave curva de sus senos. Estaba preciosa y parecía tan inocente como el día en que la había conocido. Tenía ganas de estrangularla -. ¿No podías dormir? Me desperté y te habías ido. Vuelve a la cama, cariño. «Cariño», un poco antes habría dado su alma por oír esa palabra, pero en ese momento supo que era una mentira como todo lo demás -. ¿Pablo ? - ella se puso seria -. ¿Qué pasa?
- ¿Por qué tenía que pasar algo?
- No lo sé. Solo que... estás raro.
- Tú no - la agarró por las muñecas -. Tú estás igual que siempre, Lali. Bella, inocente y sin malicia. Tan inocente...
- Pablo - soltó una risa forzada -. Me das miedo.
- ¿Sí? - le apretó más las muñecas -. Seguro que a mi hermano no le tenías miedo.
- Claro que no. ¿Por qué iba a tenerle miedo a Vico? - intentó zafarse -.Pablo , suéltame.
- Él tenía que hacer lo correcto. ¿Fue idea suya, Lali? ¿O es lo que tú le dijiste?
- ¿A quién? Me estás haciendo daño.
- No. El hacer daño es cosa tuya y no mía.
- Diablos, ¿qué pasa?
- Qué par tan patético, los hermanos Cameron, Lali. Los dos embobados contigo y casi arrodillándonos ante ti desesperados por hacer lo correcto.
Lali se puso lívida.
- ¿De qué estás hablando?
- He estado revisando los papeles de mi hermano.
- Y.. ¿Y qué has encontrado?
- Lo he encontrado todo, Lali. Todo lo que necesitaba para saber la verdad.
¿Qué habría encontrado? ¿Una copia de la partida de nacimiento de Peter? ¿Alguna foto de Vico y alguien más?
- ¿Qué verdad?
- Venga. Se acabó la comedia. A ver qué mentira vas a improvisar.
«Peter», pensó «Tiene que ser algo sobre Peter». Si no, Pablo no la miraría con tanto odio.
- De acuerdo - titubeó, intentando encontrar la manera de explicarle lo sola que había estado, lo desesperada -. Te juro que te lo iba a decir. Solo quería esperar a mañana.
- Claro - repuso Pablo con ironía -. Porque mañana era el día de pago, cuando yo iba a telefonear a mi ahogado para que anulara el acuerdo prematrimonial.
Lali dio un respingo.
- ¿Cómo puedes pensar eso de mí? Yo no quiero tu dinero. Te dije que no lo quería...
- Debió de ser duro pensar que habías atrapado a un Cameron y ver que se escapaba de tus ambiciosas manos...
Lali parpadeó.
- ¿Qué?
- Ahí estabas lista para la recompensa.
- No te entiendo
- Claro que me entiendes - sonrió Pablo -. Tú querías un Cameron. Y yo, qué diablos, yo quería a la reina del camping.
Lali se puso lívida.
- No. Tú dijiste... tú dijiste que me amabas...
- A esa edad un muchacho dice cualquier cosa para meterse bajo las faldas de una chica - la mirada de Lali llenó a Pablo de satisfacción -. Hacía meses que tenía planeado irme de Liberty - mintió -. La noche del baile me pareció perfecta. Solo que tenía que darme prisa para meterme entre tus piernas. Una especie de regalo de despedida, ¿sabes?
Lali estaba inmóvil y las lágrimas le rodaban por las mejillas.
- Anoche... - susurró -, anoche dijiste que me amabas...
- Claro. ¿Se te ocurre alguna forma más fácil de hacerte tragar ese estúpido acuerdo prematrimonial? - sonrió con ironía -. Se llama venganza,Lali. Venganza para mí y venganza para mi hermano y para la mujer que consiguió hacerlo feliz a pesar tuyo.
- ¿La mujer que ... ? - Lali lo miró perpleja -. ¿La mujer que ... ? - Lali soltó una carcajada.
- Me alegro de que te parezca divertido - gruñó Pablo -. No te reirás tanto cuando te encuentres sin nada y con mis abogados reclamando para mí la custodia del hijo de mi hermano. No soy yo quien va a disolver este matrimonio. Eres tú - la miró con odio, alcanzó el intercomunicador y apretó un botón -. Despertaré a Dobbs y él te llevará al aeropuerto. Quiero tenerte lejos de mi vista, lejos de mi casa y lejos de la vida de Peter.
Lali lo miraba aterrorizada.
- No puedes. El abogado me lo dijo. Me dijo que ningún tribunal...
- Si él tuviera razón, yo encontraría otra manera. La letra pequeña es que tú no vas a educar al hijo de mi hermano.
- ¿Qué desea, señor? - contestó Dobbs. - Lleve a la señora Cameron al aeropuerto.
- ¿Ahora, señor?
- Sí, ahora.
Se dio la vuelta y comenzó a meter los papeles de Vico en el maletín. Cuando levantó la vista, Lali se había ido.
Capítulo 13
Lali miró el reloj. Eran casi las nueve. Tenía que darse prisa para no llegar tarde a la cuarta entrevista de esa semana. Estaba animada. Aunque no tenía la experiencia en ventas que la tienda pedía, sí sabía bastante sobre ropa de niños. Tenía que encontrar un trabajo porque ya no le quedaba dinero. Estaba sin blanca.
Había tenido suerte al encontrar ese apartamento. Estaba limpio y el vecindario era agradable. Peter había hecho amistad con los gemelos que vivían al fondo del pasillo. Parecía bastante feliz. Veía su nueva vida como una aventura, pero siempre preguntaba cuándo vería a Pablo
Lali había intentado ser lo más sincera posible.
En cuanto regresó de Nueva York, fue a buscar a Peter al campamento. El niño se extrañó y protestó un poco.
- Me estoy divirtiendo, mamá. ¿Tengo que irme?
- Sí - contestó Lali con firmeza.
Se quedó aun más extrañado cuando llegaron a Cameron House y vio las cajas de cartón.
- Venga - le dijo Lali con una gran sonrisa -, aquí tienes una caja para que guardes tus juguetes.
- ¿Por qué? - preguntó Peter - ¿Dónde vamos?
- Peter, no tenemos mucho tiempo. Lleva una caja arriba y...
- ¿Dónde está Pablo ? ¿No viene con nosotros? Él dijo que iba a ser mi nuevo padre.
Lali había intentado distraerle con todo tipo de mentirijillas, pero Peter no las había creído. Por fin tuvo que decirle que las cosas no siempre funcionaban como los adultos deseaban.
El niño se había puesto muy serio.
- ¿Van a divorciaros como los padres de Scott?
Lali había abrazado a Peter fuertemente diciéndole que de lo único que estaba segura era de que lo quería más que a nada en el mundo, que se mudaban a Atlanta y que se iban a divertir mucho.
Se habían mudado, pero la diversión no había empezado. Sin embargo, Peter estaba bastante contento y le gustaban sus nuevos amigos. Anne, la madre de los gemelos, se portaba muy bien y cuidaba de Peter cuando Lalitenía que ir a alguna entrevista.
Lali pensó que las cosas no iban tan mal. Si encontrara un trabajo y algo de dinero... Si no tuviera tanto miedo de que Pablo encontrara a Peter..
Pablo le había prometido que le quitaría a Peter, y Lali estaba segura de que ya estaba buscándolos. Se había convertido en un hombre despiadado, que no pararía hasta conseguir lo que deseaba.
La había deseado y ella había caído en su trampa.
En ese momento quería la custodia del niño que creía ser de Vico. Menos mal que Lali no le había dicho la verdad. Si supiera que el niño era suyo... No debía pensar en eso.
- No te preocupes - le dijo Anne cuando le llevó a Peter -. Conmigo estará seguro - Lali la miró atónita, y la otra mujer le sonrió -. No tienes que darme detalles, pero intuyo que tienes algún problema. ¿Es con tu ex?. ¿Es que quiere quitarte a Peter?
- Algo así - le contestó Lali. ¿Acaso podía decirle que su marido era un hombre despiadado y que ella era tan tonta que pasaba las noches llorando porque aún lo amaba?
Al salir, tropezó con el cochecito de plástico que Peter había encontrado dentro del paquete de cereales. Lali se agachó a recogerlo y decidió llevárselo a casa de Anne.
Sonó el timbre y Lali sonrió. Debía de ser Peter en busca del cochecito.
- Cariño - dijo mientras abría la puerta -. Iba a llevarte esto...
Pero no era su hijo. Era Pablo
Dio un grito del susto y empujó la puerta para cerrarla, pero él metió el hombro y empujó la puerta.
Pablo entró en el apartamento y cerró. El corazón de Lali parecía que iba a estallar. Era su peor pesadilla hecha realidad. Los había encontrado.
- Hola, Lali - dijo Pablo
- ¿Cómo... cómo nos has encontrado?
- Dejaste un rastro como un elefante en una tienda de porcelanas - miró a su alrededor sin expresión en la cara, pero reparando en las grietas y manchas de las paredes y en los muebles ajados -. Tienen un apartamento muy bonito, tú y el niño.
- ¡Vete o llamaré a la policía! - dijo temblorosa.
- Llama. ¿Y qué vas a decirles cuando vengan? ¿Que no estás de humor para hablar civilizadamente con tu marido?
- ¿Qué quieres, Pablo ? ¿Qué quieres?
Quería contestar «a ti», pero se daba cuenta de que ella no estaba preparada para oír eso, y de que tal vez, ya nunca lo estuviera. Había adelgazado, parecía cansada y todo era culpa de él. Había destruido lo único bueno que había en su vida, no una, sino dos veces.
- ¿Dónde está Peter?
- No está aquí. Y no lo vas a encontrar. Lo he... mandado fuera, a donde esté a salvo.
- Bien - Pablo soltó un suspiro -. Mejor así. Tenemos que hablar.
- No tengo nada que decirte.
- Lo sé. Pero yo sí tengo cosas que decirte a ti.
- Nada que tú me digas me puede interesar.
- Lali...
- No. Por primera vez desde que entraste en mi vida, no pienso escucharte.
- Lo tengo merecido.
- Por favor.. No me vengas ahora haciendo que te humillas. No te queda bien y no funciona. No voy a escuchar nada de lo...
- ¿Y si te dijera que fui a visitar a Jessie?
Lali lo miró boquiabierta e incrédula.
- ¿A Jessie? ¿De Vico?
- Encontré una carta dirigida a Jessie entre los papeles de Vico, y decidí…
Pablo se aclaró la garganta. No conseguía decirlo.
- Lali, Jessie es... Jessie no es una mujer.
Parecía tan angustiado que el enfado de Lali desapareció.
- Sí - dijo con suavidad -. Ya lo sé.
- ¿Lo sabes?
- Siempre lo he sabido. Vico nunca me mintió.
- Mi hermano... - Pablo no tenía valor para decirlo -. Mi hermano era gay.
- Sí.
- Nunca me dijo nada. Quiero decir.. nunca lo supe. ¿Por qué no me lo dijo? ¿Acaso pensaba que dejaría de quererlo? ¡Diablos, era mi hermano!
- Tú eras su héroe - dijo Lali con dulzura -. Tenía miedo de decepcionarte - ella alzó la mano para tocar a Pablo , para acariciarlo y mitigar su dolor, pero un abismo de secretos los separaba, y dejó caer la mano
-. Intentó ser como los demás hombres. Trató de que le gustaran las mujeres, pero... no podía. Me lo contó todo,Pablo . Y me hizo prometer que nunca te lo diría.
- Y tú mantuviste la promesa a pesar de todas las cosas horribles que te he dicho...
- Le di mi palabra a Vico- dijo ella -. Yo lo quería. Él era... él era el hermano que nunca tuve, el amigo íntimo que siempre quise tener. Nunca habría hecho nada que lo lastimara.
- Había cartas - dijo Pablo -. Notas de Jessie a Vico y de Vico a Jessie. Las leí y parecían cartas de amor - soltó una risita -. Diablos, eran cartas de amor. ¿Cómo iba a pensar que las había escrito un hombre? Lali, me equivoqué. No espero que me perdones, pero... - titubeó al ver que ella lo escuchaba pero no lo miraba -.Lali,quiero que sepas que entiendo lo de Peter.
A Lali se le hizo un nudo en la garganta.
- ¿Lo entiendes?
- Sí - él respiró hondo -. Te sentías sola. Vico estaba... estaba luchando contra lo que él sabía que era su naturaleza, supongo que tratando de demostrar que sentía algo hacia las mujeres.
Lali negó con la cabeza.
- No fue así - susurró.
- No - Pablo la agarró por los hombros -. No tienes que darme explicaciones. Todo fue culpa mía. No me marché de la ciudad porque quise, sino porque tuve que irme. Alguien me acusó de algo y... Es una larga historia. La cuestión es que no podía demostrar mi inocencia sin arrastrarte a ti.
- ¿A mí? - exclamó ella, sorprendida. Él asintió.
- La última noche fue un sueño hecho realidad - estiró la mano y le acarició una mejilla -. Demostrar que yo no había hecho nada malo significaba decirle a mi padre y al sheriff que tú y yo estábamos juntos aquella noche. Y no podía hacerte eso. Te amaba demasiado.
- ¿Y ahora? - le preguntó en un suspiro, buscando la verdad en los ojos de él -. ¿Me amas todavía, o eso también era un sueño?
Pablo la rodeó con sus brazos.
- Siempre te amaré. ¿Acaso no lo sabes? Y te amaré eternamente, si me das una última oportunidad.
Los ojos de Lali brillaron con lágrimas de felicidad. - Oh, Pablo Si tú supieras cómo te eché de menos. Todos esos años, sola, preguntándome por qué me habías dejado...
- Nunca más te dejaré - Pablo inclinó la cabeza y la besó en los labios -. Y querré al hijo de mi hermano como si fuera mío.
«Ahora es el momento», pensó Lali y miró a Pablo a los ojos.
- Pablo , Peter es tuyo.
Pablo se puso tenso.
- ¿Peter es hijo mío?
- Sí, amor mío. Es hijo tuyo - ella tomó la cara de su marido entre sus manos -. Vico vino a verme algunas semanas después de que te fueras. Me preguntó si estaba bien y si necesitaba algo, y yo no pude ocultarle que estaba embarazada. Se portó muy bien conmigo, Pablo . Dijo que mi hijo debía llevar tu nombre y me pidió que me casara con él. Yo le contesté que nunca podría ser su esposa verdadera y entonces él me contó la verdad sobre sí mismo...
- Mi hijo... - dijo Pablo y soltó una exclamación -. ¡El niño es mío! - estrechó a Lali entre sus brazos y se puso a bailar con ella por toda la pequeña habitación -. ¡Tengo un hijo!
Lali se reía mientras daban vueltas y vueltas.
- Te lo iba a decir en Nueva York, a la mañana siguiente de que hiciéramos el amor, pero...
- Pero yo me comporté como un idiota - refunfuñó Pablo y la besó. Cuando acabaron de besarse, él la abrazó muy fuerte y permanecieron juntos unos minutos. Ella se apartó un poco.
- Peter no lo sabe.
- Pete - dijo Pablo y sonrió -. Mejor. Así se lo podemos decir los dos juntos.
- Te echa mucho de menos. No ha dejado de hablar de ti.
- Sí - Pablo se aclaró la garganta -. Bueno... yo tampoco he parado de hablar de él.
De repente, se abrió la puerta.
- ¿Mami? ¿Sabes dónde está el coche que me encontré en los cereales? - los ojos de Peter se pusieron como platos -. ¿Pablo ?
- Sí, campeón - Pablo se agachó y estiró los brazos. ¿Me has echado de menos?
Peter corrió hacia su padre y se echó en sus brazos.
- Mami me dijo que habías tenido que marcharte.
- Así fue, pero ya he regresado. Y nunca más voy a dejarte - se levantó y rodeó a su esposa por la cintura.
- Nunca - repitió Lali mientras se preguntaba qué había hecho para merecer tanta felicidad.
Lali dijo que era una tontería celebrar otra boda, y Pablo estuvo de acuerdo. Ya estaban casados y tenían un certificado para demostrarlo.
Pero su hijo no hacía más que decir que él no había estado presente.
Y una tarde calurosa de agosto, invitaron a algunos amigos a una pequeña fiesta.
Y resultó ser una boda.
Se casaron por la tarde, en la terraza del ático de Pablo . Lali estaba preciosa en un vestido largo de encaje blanco bordado en perlas. Pablo estaba muy atractivo luciendo un esmoquin.
Todos los invitados estuvieron de acuerdo en que había sido una boda maravillosa.
Y por la noche, el novio le dijo a su esposa, tendida entre sus brazos, que eso solo era el principio de una vida larga y maravillosa.
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Hola percha como estas?'
ResponderEliminaral fin te puedo comentar! aunque obviamente leí el capitulo
ese mismo día que subiste
por donde empezar? mm por la queja? jajajaj
me encantó el capitulo aunque para mi gusto son muy cortos
sobre todo los momentos felices cof cof, (después te quejas de los
mios) cof cof jaja
no se si te das cuenta pero siempre en el último capitulo se arreglan y
para colmo en los últimos párrafos cof cof, no se chequealo para la
próxima nove jaja, la cual espero que subas pronto cof cof
me quede con muchas ganas de saber más como por ejemplo como se lo
dijeron a peter como lo tomo, la noticia etc..
(se que son adaptaciones pero le podías agregar eso cof cof ) jajaj
si tengo que decir que me sorprendió como lo tomo Pablo
a la noticia , así de lo más feliz, pensé que se iba a enojar un
poquito, pero no, me sorprendió su reacción.
en cuanto a vico mm la verdad , la verdad no me sorprendió osea
no me esperaba que sea gay, pero si me cerro sus actitudes, te dije
que no me caía bien vico, porque había algo en sus actitudes que no
eran normal o común..
esa "admiración"/amor que decía sentir por Pablo y no mover un dedo por
el , él ser medio cobarde , algo ahí no cerraba.. jaja
sacando esas observaciones jajaj, la novela me encantó, siempre
son tan buenas que me quedó con muchas ganas de leer más..
así que espero que pronto me vuelvas atrapar con una nueva novela :D
como siempre lo haces...
te mando un beso genia!
nos estamos leyendo :D
besos
Jess....