martes, 30 de julio de 2013

Capítulo 70: "Vos necia, Yo mentiroso"


Holaa, epsero que anden muy pero muy bien, besostes

CAPITULO 70:
—Ave María purísima...
—Sin pecado concebida...
—¡Ni te gastes, Lali!... Ya imagino por qué estás aquí.
—Pero esta vez va a ser la última.
—Lo mismo dijiste en la confesión anterior... ¿Qué te crees que es esto? ¿Mato a un tipo, me confieso, y vuelvo a matar a otro, como si tal cosa?
—Yo no maté a nadie.
—Excepto a ti misma... Este ir y venir de la cama de tu jefe está asesinando tu confianza. ¿Hablaste con él de lo que te ocurre?
—No pienso verlo nunca más... Está visto que no puedo decirle que no, así que simplemente voy a evitarlo.
—¡Qué bonito!... También estoy seguro de que si te encierras en una caja de cristal, y duermes todo el día, no vas a volver a pecar nunca más... ¡Pero no se trata de eso! Huir de un problema, no significa resolverlo... Lo que tenes que averiguar es si, atrás de tanta atracción física, no se esconde el simple hecho de que estás...
—Estoy enamorada. De la persona incorrecta. De una de  tantas caras que tiene un mentiroso como él.
—¿El tipo es un mentiroso?
—Incorregible. Mezcla tanto su conveniencia con sus sentimientos, que ya ni él mismo debe estar seguro de la verdad de sus palabras.
—Entonces no escuches sus palabras.
—¡Por eso!... No voy a volver a verlo nunca más.
—No escuches sus palabras, pero observa sus obras. Alguna vez también dudaron de Jesús. Decían que su poder provenía del demonio. Y entonces Él los instó a que analizaran sus actos... Nadie actúa en contra de sus propios intereses, o de los de quien lo ha enviado. Observa hacia adonde están puestos los esfuerzos de tu jefe, y sabrás en donde está su corazón. Esa, querida amiga, es la única defensa que tenes en contra de un mentiroso.
LAli suspiró. Para ella ya era demasiado tarde.
Mas tarde….
—¿Así que te vas? ¡Qué lástima!...
—Este es mi último cheque.
—¡Qué raro!... No está aquí, junto a los demás... ¡Lo debe tener Patricia! Espera que la llame.
Lali se sentía incómoda. Sabía que difícilmente Pablo andaba por allí a esa hora, y que, menos aún, descendía los pisos que lo separaban de la plebe, pero igual no quería arriesgarse.
—¡Lali!
—Patricia... Parece que no está mi cheque.
—Aquí lo tenes...
—¿Está adentro del sobre?
—Sí... Me lo dio Pablo... Por lo que pude mirar al trasluz, me parece que está el cheque y una nota escrita por él.
Lali abrió el sobre. En efecto, además había un papel doblado al medio. La muchacha tomó el cheque, lo guardó en su bolso, sacó luego la esquela, y, sin leerla, la rompió en mil pedazos, sólo para guardar de nuevo los restos.
Luego cerró el sobre, y se lo entregó a la tal Patricia.
—Toma... Dáselo a Martinez, por favor.
—¿Ya tenes otro trabajo?
—No.
—En la revista “Hoy y Mañana” están buscando gente. Conozco al editor, y creo que le encantarías. Si estás interesada, debes presentarte por la tarde, y decir que te envían de “RLP”.
—De parte de Patricia, de RLP. De lo contrario van a pensar que me manda Martinez
—¡No!... No me menciones... El editor no conoce mi nombre. Sólo sabe que trabajo aquí, así que con decir “RLP” las puertas del lugar se te abrirán como por arte demagia.
—Gracias, Patricia... Es un buen consejo... Y espero que resulte, porque si en un mes no consigo nada, me voy a ir a vivir al Paraguay...
—¿Al Paraguay?
—Me dijeron que allí siempre buscan gente, y a mí ya me da lo mismo estar en cualquier parte.
—Ojalá que no tengas que irte.
Ambas mujeres se despidieron con calidez, y Lali se apuró a salir, cuidando de no encontrarse con nadie más. Una vez en la calle, observó el edificio inmenso de la editorial.
Sí... Mendoza era parte de un pasado que tenía que olvidar. Buenos Aires, en cambio, un presente que ya la había olvidado. Era hora entonces de soltarse de ambas ciudades, y comenzar a caminar hacia su propio futuro. Si es que todavía había alguno para ella.
—Claro que nos interesas, Mariana... Nuestra revista, que conserva la misma línea editorial que la “Today and Tomorrow” americana, está ávida de gente como vos, con ganas de cambiar las cosas. Eso sí, si decides unirte a nosotros, es probable que debas viajar con frecuencia.
—Eso sería una ventaja para mí.
—Sos una mujer joven... ¿No hay marido, o novio que...?
—Estoy sola, y pienso permanecer así, al menos por un par de años.
—Yo decía lo mismo, y, ¡mírame!... En menos de seis meses lo conocí, me enamoré, y ya estoy esperando mellizos...
—Te felicito... Pero lo mío nunca es así de fácil...
—Ya mismo te alcanzo el formulario de ingreso. Claro que deberás hacer primero el pre ocupacional, el examen físico, y psicológico... ¿Fumas?
—No.
—Mejor..., por lo del seguro...
La muchacha se puso de pie con dificultad, y recién entonces Lali pudo notar la inmensidad de su abdomen. Y bastó ver aquel monumento a la maternidad, para que de inmediato recordara que todavía tenía algo pendiente...

Al salir se dirigió aquel lugar….

1 comentario:

  1. Pobre Lali en cierto punto ha sido tan usada y sufrido tanto por los hombres q ya no cree en ninguno... y menos quiere creer en Pablo xq ella de verdad lo ama y sabe q es quien la puede llegar a lastimar de verdad asiq prefiere seguir ignorando y no creyendole a sufrir de nuevo pero el q no arriesga no gana y ella va a dejar pasar tremendo bombonaso... jajaja

    Espero q subas pronto!!!! Besos q estes bien!!!

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