Hola chicas, les traigo un nuevo capi, como les prometi ahora voy a subir mas seguido en cuanto me avisa que ya estan listas para proximo yo me mando jajaja, por las dudas pasen los mas seguido que puedan , ahora tengo vacaciones de la facu asi que un poquito de tiempo me queda todos los dias , espero que les guste , gracias a las lectoras de siempre las re quiero genias, me alegra que les guste esta adaptacion ,besos
PD: percha desaparecida te respondi en tu blog jaajja
CAPÍTULO 62:
—¡Qué
diputado, ni diputado!... ¡¿Por qué no te vas un poco a la mierda?!
Durante
una semana entera aquellas imágenes fueron repetidas cientos de veces, en todos
los canales. Una y otra vez podía verse al digno diputado, trastabillando,
insultando, arrojando el micrófono. Y a su lado, durante una fracción de
segundo, a la Lali, esquivando los pedazos.
Todavía
no se dejaba de hablar del artículo en la revista, cuando ya todos se ocupaban
de la nota en el programa. Y mientras que Lali permanecía siendo una
desconocida para la mayoría de los porteños, (empeñada como estaba en no prestarse
a dar notas a sus colegas), en cambio ya tenía nombre propio en las redacciones
que no eran la suya.
Porque
en “RLP”, simplemente ya se había convertido en una leyenda: era la niña gay
que no le tenía miedo a nada, y que ponía a los malos en su sitio. Todos tenían
algo que decir sobre ella. Muchos la admiraban. Otros temían ser desbancados
por su inusual talento... Pero el único que permanecía en silencio era Pablo.
Desde
hacía una semana que no se comunicaba con nadie. Lástima. Porque era el único que
a Lali le hubiera gustado escuchar.
La
ciudad la estaba volviendo paranoica. Cada vez que caminaba por la calle, tenía
la impresión de que alguien la seguía. Claro que al principio había sido Vico,
siempre con su tos, y su llavero a cuestas, pero desde que estaban... ¿de
novios?, que ya no lo hacía. Y era cierto también que luego de la nota con el
diputado, una noche la había seguido uno de sus acólitos para enfrentarla, pero
Lali había logrado conquistarlo con su encanto, haciéndolo desistir.
Apuró
el paso, y aguzó el oído... No... Se lo estaba imaginando. Y es que últimamente
estaba preocupada. Las cosas en su vida cambiaban con rapidez, y no era nada
fácil adaptarse. Nunca antes se había sentido del todo valorada en el plano
profesional. Y ahora, gracias a Pablo, en cuestión de días, era ya respetada
por todos.
Claro
que también gracias a Pablo estaba considerando seriamente la propuesta de
Vico. Sí, era obvio que no estaba enamorada de él. Pero sabía que en un
matrimonio lo fundamental era la confianza. Ella había confiado siempre en Gas.
Se había sentido cómoda con él. Lo había amado... Pero ahora, en cambio, amaba
a Pablo, se sentía cómoda con Vico, y no confiaba en nadie.
Sí,
podía ser feliz junto a Vico... Pablo, en cambio, sólo la hacía sufrir. Como
aquel silencio que la estaba volviendo loca, por ejemplo. A ninguno de los
otros le inquietaba que el gran jefe no se hubiera comunicado en diez días.
Pero a ella, sí.
Pablo
vivía siempre al borde del peligro. Le gustaba juguetear con los poderosos, y
se exponía, para su gusto, demasiado. ¿Cómo estar segura de que no le había
ocurrido nada?
Se
detuvo abruptamente, y prestó atención. Sí... Alguien la seguía. No era su
imaginación, ni su miedo. Se apuró a doblar la esquina, y, (¡gracias a Dios!),
se topó con un custodio en una garita, de esos que ahora, debido a la
inseguridad creciente, había muchos.
—¡Señor!...
Disculpe, ¡señor!
El
tipo estaba dormitando frente a un pequeño televisor blanco y negro. Lali tuvo
la sensación de que aquella sombra se aproximaba a ella cada vez más,
amenazante, y se desesperó.
—¡Señor!
–gritó asustada, mientras golpeaba el vidrio.
Aquel
energúmeno se despertó, sobresaltado.
—¿Qué
ocurre?
—Alguien
me sigue... ¿Podría fijarse?
—No,
no puedo señorita... Soy un guardia privado. Me pagan para que me quede aquí.
—Pero
podría al menos...
—No
rompa, señorita... ¿No ve que estoy trabajando?
—Entonces
me voy a quedar a su lado hasta mañana. Estoy segura de que alguien me sigue, y
no me pienso mover de aquí.
De
mala gana, el tipo se puso de pie, y salió de su refugio.
—Pero
la acompaño sólo hasta el final de la calle.
—Con
eso me alcanza, gracias.
En
silencio caminaron hasta la esquina, y bastó llegar allí, para que rápidamente
aquel hombre volviera a su juego de fútbol, y a su sueño. Con temor, la joven
se adentró en la oscuridad, y entonces aquella sombra tan temida la enfrentó.
—Hola,
Lali.
La
pobre muchacha empalideció.
—¿Vos?....
¿Has vuelto?
—Nunca
me fui... Siempre estuve a tu lado, y de haberlo querido, hubieras podido
contactarme.
—No
lo quería... En realidad, no quiero verte más, Peter... Te has portado muy mal
conmigo.
—Y
te vengaste, incluyéndome en tu artículo. Claro que allí te burlabas,
haciéndome ver...
—Patético.
Como sos en la realidad.
—¿Así
que me crees patético?... ¿Y Pablo, qué?... ¿Un héroe?
—Él
ha demostrado ser mejor persona que vos. Al menos en esa oportunidad nos salvó
la vida a ambos...
—Pobrecita...
¡Sos una tonta! ¡Qué fácil es engañar a las mujeres!
—¿Qué
queres decir?
—¿No
te das cuenta?... Yo apenas fui un estafador, estafado .Pablo se aprovechó de
mi trampa, para tendernos otra mejor.
Lali
se estremeció.
—¿Cómo?
—El
investigador privado al que acudí para que me diera la dirección del depósito,
me confesó que luego de hablar conmigo le avisó a Pablo de mis planes. Él sabía
lo que yo tramaba, y se me adelantó. Urdió esa trampa, en combinación con su
amigo Vasquez, para desacreditarme, y poder conquistarte... Y no lo hizo como
yo, sólo movido por la belleza de tu
culo. No, Pablo quería más... Él siempre quiere más...
—¡Eso
es ridículo!... ¿Te olvidas que te pegaron un tiro?... ¿Y que llegó la
policía?... ¡Eso no es una farsa!... Y nadie se toma tanto trabajo para
acostarse con una mujer.
—¿Se
acostó con vos?
Lali
no le respondió.
—Como
sea, querida amiga... Las drogas estaban allí. Al menos esa parte de la
historia era cierta. Vasquez lo sabía, la policía lo sabía... Así que cuando
Pablo llegó al depósito, entrando como héroe, lejos de estar solo, tenía todo
un ejército atrás, que lo amparaba, esperando, para actuar recién cuando las
cosas se pusieran peligrosas. Fue un cambio de favores entre amigos. Vasquez se
liberaba de sus empleados infieles, la policía quedaba bien con Vasquez,
desvinculándolo del caso, y nuestro querido jefe te sacaba del medio para
siempre, sólo por complacer a su socio.
—¿Sacarme
del medio?... ¿A qué te referís?
—Unos
meses atrás, Pablo compró un video que incrimina a Vasquez en la muerte de tu
marido. Concretamente se ve cuando encarga el trabajo al matón de turno.
—¡¿De
dónde has sacado semejante estupidez?!
—El
problema es que, así como él lo consiguió, podría haber otras copias en
venta... Vos, querida amiga, sos la carnada para conseguirlas. Quien sea que
tenga el original, primero va a tratar de vendértelo a vos. Por eso es que
Pablo quiere tenerte de su lado. Va a intentar por todos los medios lograr tu
confianza, e incluso estaría dispuesto a facilitarte el dinero para realizar la
transacción... Cualquier cosa, con tal de proteger a su amigo Nicolas Vasquez.
—¿Y
qué crees que pasaría si yo obtuviera ese video?... Pablo no es tonto. Sabe que
tarde o temprano yo lo daría a conocer al mundo.
—Sí,
Lali... Tanto él como su socio saben que sos una mujer íntegra..., como tu
marido. ¡Lástima!... La integridad no es una virtud demasiado apreciada en
estos días...
—¡Estás
loco si pensas que voy a creerte!
La
muchacha continuó su camino a paso redoblado. Pero aquel hombre turbio la
siguió, para detenerla.
—¡Espera,
Lali!... ¿Queres pruebas?...
—Ni
con pruebas le creería a un mentiroso como vos– dijo con desprecio.
Y
volvió a alejarse. Pero enseguida se detuvo.
—¿Qué
pruebas tienes? –le preguntó a aquel estafador.
—Todavía
ninguna, pero...
—Entonces
no me interesa.
Lali
se perdió en la sombra, pero cuando estaba por llegar a la esquina, pudo
escuchar la voz de aquel hombre torvo.
—¡Yo
te voy a demostrar quién es el verdadero mentiroso en esta historia!... ¡Pase
lo que pase, te lo voy a demostrar!
¿Cuándo
era hora de intervenir en una disputa doméstica? Los gritos e insultos se
cruzaban sin cesar. E, incluso, Lali hubiera jurado que había habido algunos
golpes...
Pero
como el lastimado parecía ser Riera, a quien ella misma tenía ganas de
asesinar, no había creído conveniente meterse en el medio... Hasta entonces.
Una
silla voló por el aire, y se produjo un repentino silencio. ¿Habría algún
muerto? Lali se asomó por la puerta, pero sólo para encontrarse con aquellos
dos, retorciéndose en el piso.
O
se estaban asesinando, o estaban haciendo el amor. Un gemido, seguido de una
risa histérica de su amiga, la convenció de que se trataba de lo segundo, así
que se tranquilizó. Volvió a su dormitorio, y por un rato intentó dormir. Pero
de inmediato continuaron los gritos, las corridas, y los golpes...
Por
lo visto le esperaba otra noche en vela. Se tapó los oídos, y cerró los ojos,
pero una ligera vibración la obligó a volver a abrirlos... ¿Estaban tirando la
casa abajo? Más o menos... Pero la vibración provenía de su celular, olvidado
entre las sábanas.
—Hola,
Vic... –respondió sin pensar.
—Hola,
Lali... –le contestaron del otro lado.
Y
entonces aquella pasión que intentaba olvidar, volvió a recorrerla, haciéndola
estremecer. No... No era Vico..... Era él.

me encantoooo el cap... Justo ahora tenia q aparecer Peter devuelta ahora q Pablo no esta para defenderse de todas las acsaciones que le hace Peter!!!!
ResponderEliminarY al finnnnn habla directamente con Lali ya quiero ver esa conversacion y que nos aclare un poco todo... xq se fue tan rapido y que ha hecho con el video de ellos 2 xq no e olvido yo!!!!
Quiero mas noveeeee!!!!
Espero q subas pronto...
Besos q estes bien!!!!!! :D
Aparece Peter para meterle dudas,menos mal k ella no le cree..Al fin da señales d vida Pablo.Uuuuuh!!! k hara ahora Lali con Vico.Yo tambien me pregunto x el dichoso videito d ellos dos y lo k hara Pablo con el.Aunque a lo mejor pensamos k es x darle un mal uso y el simplemente lo utiliza para su uso personal,jajaja,eso espero
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