Holaaa chicas como andan?? todo bien?, espero que si les comento que los capis anteriores hubo en error puse cap 54 en vez de cap 53 pero todo esta bien igual solo es cuestion de numeros que si cambio me hago lío, besotes
CAPITULO 55
— ¿Quién te ha dicho eso?
—El señor Smith. Bueno, yo se lo pregunté. El señor Smith jamás dice mentiras. Ese hombre se parece tanto a mí...
Lali apretó los dientes. Se sentía furiosa con el señor Smith. Además, los niños inteligentes resultaban más difíciles.
—Efectivamente, ese hombre es tu verdadero padre, cariño.
—Por eso se parece a mí —observó el niño, aceptando la información sin ninguna reacción visible.
--- Sí.
—Me alegro —dijo con una sonrisa—. Me cae bien. ¿Podemos vivir con él?
—Mira, Ian...
La repentina aparición del señor Smith la libró de contestar.
—Es hora de irse a la cama, Ian —anunció el señor Smith. Lali agradeció la llegada del guardaespaldas, pero se sentía muy molesta con él y no lo ocultó
—. ¿A qué viene esa mirada?
—Ya sabe que Nico no era su padre.
—Jamás me dijiste que no se lo dijera. Yo no miento nunca.
—Eso ya lo sé, pero lo has complicado todo. Ahora quiere saber por qué no vivimos con su papá.
El señor Smith le dedicó una sonrisa.
—Buena pregunta. ¿Por qué no?
Antes de que Lali pudiera encontrar una respuesta, el señor Smith se marchó con Ian.
Lali tenía que realizar muchas llamadas de teléfono, por lo que quedó levantada más tarde que de costumbre. Cuando terminó, permaneció sentada tras su escritorio durante un largo tiempo, pensando. Había dejado que su vida se enredara tanto con la de Pablo que ya no sabía cómo iba a desenredarla. Además, Ian ya sabía lo de su padre. Una mayúscula complicación.
Se marchó a la cama mucho después de que todos estuvieran dormidos. Todos menos Pablo. Cuando Lali pasó por delante de su dormitorio, la llamó. Como tenía la puerta entreabierta, no había podido pasar de largo.
— ¿Sigues escondiéndote de mí? —le preguntó con una sonrisa burlona.
—Yo no me estoy escondiendo.
—Cuéntame otra historia.
Lali se acercó a la cama, cansada, triste y algo pálida por las noches que había estado acostándose muy tarde.
—Dios, pareces agotada —dijo él—. ¿Por qué no duermes?
—No he podido desde tu accidente.
.
— ¿Quieres dormir conmigo?
Los latidos del corazón de Lali se aceleraron. Sólo el pensamiento le ruborizó el rostro y caldeó su frío espíritu.
—No hay ataduras, Lali. Ni presiones.
—No tiene por qué haberlas, ¿lo sabes? —replicó—. Lo único que siempre has tenido que hacer era tocarme.
Pablo extendió la mano y tomó la de ella. Entonces, tiró y la hizo caer sobre la cama con él.
—Ahora, escúchame —dijo muy serio—. ¿Se te ha ocurrido alguna vez que yo me siento tan indefenso como tú?
—No —confesó ella—. Supongo que jamás me he parado a considerar tu lado de la historia. Siempre he sabido que me deseabas, aunque odiaras ese mismo deseo.
—Mírame.
Lali se obligó a mirarlo y quedó fascinada por la expresión que vio en sus ojos. Como había dicho Emilia, parecía un hombre nuevo.
—No va a haber más sexo —dijo—. Al menos, no por un tiempo. Además de porque no puedo hasta que se me cure del todo la espalda, existe otra consideración. Quiero tener una relación contigo, una relación de verdad, basada en intereses comunes y en el placer por tener la compañía del otro. Quiero conocerlos a ti y a mi hijo.
— ¿Hablas en serio? —preguntó ella, asombrada.
— Sí. Durante mi recuperación, he tenido mucho tiempo para pensar. Supongo que, a lo largo de los años, me he vuelto muy cínico sobre las mujeres por lo que creía que me habías hecho. Desde que he averiguado la verdad, el mundo ha cambiado. ¿Me perdonas?
Lali se echó a llorar.
— ¿No... no debería ser al revés? —susurró—. Regresé aquí con la intención de vengarme. Destruí tu relación con tu madre y amenacé tu empresa. Hasta te negué a tu propio hijo...
—Oh, cariño —musitó Pablo, estrechándola contra su torso—. Daría cualquier cosa por poder volver atrás en el tiempo, por deshacer lo hecho. Si hubiera sabido lo del niño, jamás te habría dejado marchar. ¡Jamás!
—Tú no me creíste —murmuró ella entre sollozos.
—Lo sé. No quería creer que pudiera haber otra cosa que no fuera deseo. Entonces, descubrí lo joven que eras y la culpabilidad comenzó a corroerme por dentro. No tardé ni dos días en darme cuenta de lo que había desperdiciado, pero entonces ya no pude encontrarte.
—Cuando yo te escribí y no recibí contestación, me rendí —susurró Lali, colocando suavemente la mano sobre el pecho de él—. Estaba empezando a recuperar mi vida cuando Nicolas murió. Después de eso, mi trabajo se convirtió en todo, junto con la venganza.
— ¿No hubo más hombres?
_No —respondió ella—. ¿Acaso no sabes que es muy difícil compararse contigo? Por mucho que Nico me amara, siempre... siempre estabas tú.
—Lali —musitó Pablo, acariciándole suavemente el cabello—. Para mí también eras siempre tú...
— ¿De verdad? —Preguntó ella con una carcajada—. ¿Cuántas mujeres te hicieron falta para darte cuenta?
—No digas eso... No sabes lo mucho que me avergüenzo de esas mujeres. Además, a pesar de lo que tú puedas pensar, hubo muy pocas. Me culpo por esos años perdidos. No sabía lo mucho que me amas y temía arriesgarme...
—Tal vez tuvieras razón. Desde entonces, han pasado muchas cosas.
—Sí. Tú creciste y te convertiste en una magnate de los negocios.
Lali se echó a reír. Entonces, le rozó el torso con los labios y sintió que él se tensaba. Le deslizó la mano sobre un pezón y se lo cubrió suavemente.
—¿Es así con el resto de las mujeres?
—Ya sabes que no. Lali, yo... yo no he estado con una mujer desde hace dos años, al menos hasta aquel día que fuimos al campo de batalla. El sexo ya no me resultaba satisfactorio. Perdí interés. Hasta que tú regresaste... Por eso te deseaba tanto. Recuerdo que muchas veces te he tratado sin ternura ni respeto. Eso también se ha terminado. Decía en serio lo que te dije antes. La próxima vez que hagamos el amor, voy a ser tierno y exquisito contigo. No seré rápido ni brusco.
—Ten cuidado, Pablo. Si sigues así, me vas a hacer pensar que sientes algo por mí —comentó ella con una temblorosa sonrisa.
Pablo no le devolvió la sonrisa, sino que se le pintó un extraño brillo en los ojos.
—¿Y por qué no lo ibas a pensar? Es cierto. Siento algo por ti.
CAPITULO 56
Lali se sintió como si estuviera volando. Pablo jamás le había dicho algo así antes. Entonces, él le tiró del cabello e hizo bajar la boca de Lali sobre la de él.
Tierna y suavemente, comenzó a besarla. Ella se rindió antes de que él le separara los labios. Pablo le enmarcó el rostro entre las manos y fue haciendo que el beso fuera apasionándose hasta que ella comenzó a sentir pequeñas sacudidas en el cuerpo. Entonces, se reclinó y suspiró
—Jamás lo habíamos hecho así, ¿verdad? Más y más. Es como si dos almas se estuvieran tocando.
—Sí —susurró ella.
—Ahora, es mejor que te vayas a la cama —le dijo—. No quiero estropear lo que estamos construyendo juntos. Te deseo desesperadamente, pero no es el momento.
—Yo también te deseo —afirmó Lali, sonriendo—, pero... Quiero lo que me prometiste. Jamás hemos sido tiernos el uno con el otro.
—Lo que quieres decir es que yo jamás he sido tierno contigo. Sin embargo, creo que ahora puedo serlo. Tu placer es más importante para mí que el mío propio. ¿No te pareces que eso es el principio del amor?
Lali contuvo las lágrimas. Era amor. Jamás había esperado que Pablo se lo ofreciera. Jamás había esperado más que el deseo que él prendía en ella.
—Ahora, dame un beso y vete a la cama —dijo él.
Lali se inclinó y obedeció. Cuando lo besó, la boca le temblaba desesperadamente.
—Te amo tanto... —susurró con un hilo de voz.
—Lo sé —dijo Pablo, tirando de ella para poder besarle los párpados con infinita ternura—. Esta vez no permitiré que te marches. Si lo haces, te seguiré sin dudarlo. Hasta los confines de la tierra si es necesario.
—¿Estás seguro de que no son los analgésicos los que te hacen hablar así?
—Espera hasta que me ponga de pie y te deje responder esa pregunta por ti misma.
—Muy bien —afirmó ella, suspirando de puro placer— . Pablo... se lo he dicho a Ian
— ¿Decirle qué?
—Que eres su verdadero padre.
— ¿Crees que ha sido una buena idea?
—Aparentemente, el señor Smith le dijo hace mucho tiempo que Nicolas era su padrastro. Yo no lo sabía. Pensé que tenía todo el derecho de saber la verdad. Nicolas siempre me dijo que tendría que decírselo algún día. Me pareció el momento adecuado.
— ¿Y qué dijo?
—Que se alegraba mucho, porque te pareces a él.
—Eso es cierto, ¿verdad? El mismo cabello y los mismos ojos...
—Y el mismo mal carácter —murmuró ella secamente.
—Es cosa de familia. Mi madre también lo tiene. ¡Maldita sea!
—Tu madre ha sufrido también mucho. Ella no es el ogro que yo solía creer que era. Tal vez deberías considerar sus sentimientos. No ha tenido una vida fácil.
—¿Acaso sabes tú algo que yo no sepa? —le preguntó Pablo, frunciendo el ceño
.
—¿Sabes algo de su infancia o del hombre del que estaba enamorada?
-No.
—En ese caso, es mejor que tengas una larga charla con ella —replicó Lali—. Por su bien y por el tuyo. No conoces en absoluto a tu madre y es una pena. Es mucho más agradable de lo que parece.
—Es culpa de mi padre, ¿sabes?
—No del todo. Estaba desesperadamente enamorada de otro hombre. Decidió olvidarse de él y casarse con tu padre porque tenía miedo de la pobreza.
— ¿Era pobre? ¿Mi madre? —repitió él, atónito.
—Pobre y poco querida. No debes decirle que lo sabes. Tiene que contártelo ella. Me dijo que te había guardado muchos secretos, pero que éste te haría odiarla.
A continuación, Lali le contó a Pablo todo lo que Emilia le había dicho a ella sobre su infancia, sobre su amor perdido... Pablo escuchó atentamente. Cuando Lali terminó, estaba muy pálido, pero había una luz nueva en sus ojos.

Hola percha!! como estás?!!
ResponderEliminaryo muy bien contenta con el capitulo!! :D
Como ya te dije AMO A IAN!! es lo más! no esperaba menos es un digno hijo pablali!! jajajaj groso!
también tengo que reconocer que me cae bien el señor smith :)
Ahora lo que le pase a la mamá de pablo no me interesa no la quiero! jajaja
En cuanto a mis adorados payasitos!! awwwwwwww! tengo una sola frase para el cap
"ME DESARME DE TERNURA" es que cuando leia y me los imaginaba miraba la pantalla embobada jajajaj que lindo cap! asi si, nada de imaginarse respuestas que no son jajajaj como me enojaba eso jum!
eso si dado que siempre fueron muy pasional dudo que se puedan contener ajajajja
sera que se viene la nena ahora? awww que emoción jajaja ok me entusiasme mucho, ya me imagine todo jajaja.
Otra cosa MUY PERO MUY IMPORTANTE hoy no tengo quejas :D :D vamos bien espero que no me lo arruines a esta felicidad percha! jajaja haa eso si tampoco tardes tanto en subir los cap...
Bueno percha te mando un beso espero ansiosa el proximo cap
besos ;)
Recuperando el tiempo perdido, y lo k es mejor,mejorando su relación.
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