domingo, 15 de septiembre de 2013

Capítulo 8 : "Volveré para Vengarme"


Hoola chicas que bueno que les esta gustando la nove y que odien a Emilia jajaja, les dejo rapidisimo un nuevo capi, estoy saliendo para hacer un tp grupal y tengo sueño todavia :(, besos que esten bien

PD:  Aprovecho para decirles unas cositas 

Chari: gracias por comentar siempre tus deducciones son geniales que bueno que te guste la historia, besos

Jess: Percha ya te extrañaba, uno de estos fines de semanas hablamos avisame, que bueno que estas al dia con la nove , aunque la anterior no JUM JUM y JUm jajaja, besos  

Rochi: gracias por comentar siempre disculpa que no te avise, pero siempre entro 5 minutos a subir y me voy como ya lo dije antes estoy re acelerada, besos genia


CAPITULO 8:

Emilia lo acompañaba.
Admitió que, en el pasado, habría hecho cualquier cosa para que una compañera le cambiara la mesa y no tener así que atender a Emilia Inchausti. Ya no. Se dirigió directamente a la mesa, aunque sin poder evitar una cierta mirada de fría crueldad cuando sus ojos se cruzaron por primera vez con los de Emilia por primera vez desde  hacía años.

—Buenas noches, ¿les gustaría tomar algo antes de cenar?

—Yo no bebo —respondió Emilia, muy secamente—. Seguro que lo recuerdas, Lali.

Ella la miró directamente, sin prestar atención alguna a Pablo.

—Le sorprendería mucho lo que soy capaz de recordar, señora —dijo—. Y me llamo señorita Rinaldi.

Emilia se echó a reír.

—Vaya, vaya. Eres demasiado arrogante para ser una camarera —afirmó, aunque no dejaba de juguetear con los cubiertos—. Me gustaría ver el menú.

Emilia les entregó dos.

—Yo tomaré una copa de vino blanco —dijo Pablo.

—Enseguida.

Se dirigió hacia la barra del bar y, desde allí, tuvo oportunidad de observar a sus dos enemigos. Pablo iba vestido con un traje oscuro y una corbata muy conservadora. Su rostro carecía por completo de expresión. Por el contrario, su madre no se estaba quieta. No dejaba de mirar nerviosamente de derecha a izquierda. El lenguaje corporal era tan explícito como una conversación. Lali sonrió.
Justo en aquel momento, Emilia se volvió para mirarla. Vio algo en el rostro de la joven que la heló por dentro. No era la misma muchacha a la que había ordenado hacer las maletas. No. El cambio le producía náuseas. 

Lali llevó la copa de vino a la mesa y, entonces, sacó su cuadernillo y el bolígrafo con mucha tranquilidad . Mentalmente, dio las gracias a Nico por la seguridad en sí misma que le había dado.

— Yo tomaré un filete con ensalada —anunció Pablo—. El menú no será necesario.

—Yo también —dijo Emilia con voz seca—. Poca Coccion, por favor. No me gusta la carne muy cocida.

—Lo mismo para mí —afirmó Pablo.

—Dos filetes poco cocidos.

—Poco cocidos, no crudos —reiteró Pablo, como si sospechara lo peor—. No quiero que se levanten del plato y empiecen a andar.

Lali tuvo que contener una sonrisa.

—Sí. señor. No tardaré mucho tiempo.

Ella se marchó y, tal y como había prometido, les sirvió su comida minutos más tarde.

—Es muy eficiente, ¿verdad? —dijo fríamente Emilia mientras comía—. Aún me acuerdo de una vez que me vertió café encima cuando me llevaste a aquel horrible restaurante para almorzar.

—La pusiste nerviosa.

—Aparentemente ya no —afirmó Emilia, sintiendo una ligera aprensión—. Tal vez se haya casado. ¿Se lo has preguntado?

—No he tenido que hacerlo. Evidentemente, no lo está.

—Si tú lo dices... Es un poco raro, ¿no te parece? Una chica joven y bonita aún soltera.

—Tal vez yo sea difícil de superar...

—No seas grosero, cielo. Pásame la sal, por favor.

Pablo obedeció y terminó rápidamente de cenar aunque sin saborear ni un solo bocado. No hacía más que observar a Lali. Se movía con la misma gracia de siempre, aunque con una seguridad y una falta de inhibición completamente nuevas. No se parecía en nada a la tímida e insegura muchacha que se había llevado a la cama hacía tantos años. Sin embargo, aún le hacía vibrar. Trataba de oponerse con todo lo que podía porque sabía que no podía dejar que Lali volviera a conquistarlo. Estaba libre de ella y quería seguir estando así. No volvería a dejarse llevar por aquella dulce
locura

Lali les llevó la cuenta y les dio las gracias con una agradable sonrisa. Incluso añadió que tuvieran una agradable velada. Sin embargo, el modo en el que lo dijo, mirando directamente a los ojos de Emilia, convirtió aquellas palabras en una  amenaza en vez de en una despedida.
Durante el trayecto a casa, Emilia permaneció en completo silencio. Decidió que, a pesar de haber heredado la casa de su tía, Lali no era una mujer de recursos. Tal vez un poco de dinero y unas palabras de advertencia sirvieran para que la amenaza desapareciera de una vez por todas. Por su parte, Pablo trataba de no pensar en lo bien que le quedaba el uniforme al tiempo que intentaba no dejarse llevar por los recuerdos.

Cuando se marchó a su casa, Lali estaba agotada y los pies le dolían mucho. Hacía mucho tiempo desde la última vez que había estado de pie todo el día. Le gustaba aquella ciudad. Ella había crecido al norte, en las afueras de Billings. Sus padres no eran más que sombras en su recuerdo, dado que murieron en un accidente cuando ella sólo era una niña. Sus recuerdos se centraban en sus tíos, que la habían acogido sin reservas y la habían criado como si fuera su propia hija. Como vivían en la reserva, algunos de los recuerdos implicaban celebraciones y ceremoniales indios.

De todo eso, parecía haber pasado una eternidad. Se bajó del autobús cerca de la casa de su tía. Era una hermosa noche de
septiembre, muy apropiada para dar un paseo. Hacía fresco y sólo faltaba un mes para que empezara a nevar. Pensó que resultaba sorprendente cómo había pasado de ser una niñita que vivía en una reserva india a ser una mujer rica. Ya no tenía vestidos hechos a mano ni zapatos de segunda mano. A pesar de todo, su infancia había estado llena de amor.
Abrió la puerta de la casa y, tras cerrarla con llave, se sentó en el sofá. Estaba muy cansada, pero no podía dormirse. Tenía que llamar a su casa. Le había prometido a Ian que lo haría. Rápidamente, marcó el teléfono directo del señor Smith.

—Residencia de los Tennison —dijo la voz grave del guardaespaldas.

—Hola, señor Smith. ¿Cómo va todo?

—Ian ha tirado su patito de goma al inodoro —comentó entre risas—. No hay que preocuparse. He salido corriendo para comprarle otro y el fontanero solventó el atasco. Todo va bien. ¿Y cómo estás tú?

—Estoy trabajando. He conseguido un trabajo de camarera en un restaurante. Tengo el salario mínimo más propinas. ¿No te parece genial?

— ¿Que tienes un trabajo?

— Sólo temporalmente. Es el restaurante de Pablo Arrechavaleta. La proximidad al enemigo podría darme una pequeña ventaja mientras trato de encontrar sus puntos débiles.

—Ten cuidado de que no sea él quien encuentre los tuyos. Victorio está aquí. Tenía que recoger algunos papeles de tu escritorio. ¿Quieres hablar con él?

Lali frunció el ceño. Le extrañó que Vico estuviera en su casa a aquellas horas de la noche.

-Sí.

Vico tomó el auricular. Parecía algo inseguro.

3 comentarios:

  1. Me encanta el sr Smith,es todo un personaje.Ni idea xk ,pero no me fío d Vico,buscando unos papeles en el escritorio d ella a esa horas y sin k Lali esté en casa.Además creo k el está enamorado d LAli.Jajaja,la arpía piensa k con un poco d dinero la va a hacer retroceder como en el pasado.Lali ya no es débil ,ni ingenua.

    Cuídate y descansa.Besos.

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  2. Holaaa percha adivina quién soy? jajajajaj siiii yo!!
    aunque no lo creas te estoy comentando y sigo al día con la nove :D
    al igual que chari pienso que vico esta enamorado de lali y no me gusta Jum! jajaj
    pense que iba a pasar algo más con pablo y lali hayy es que quiero leer más de ellos!!! :D ...
    quiero más nove!!! estoy super atrapada en la historía...
    La madre de pablo ni se imagina lo que le espera porque no solo lali cambio yo creo que pablo también ya no creo que se deje influenciar tanto por su madre y menos con lali que esta que se muere por ella :p
    bueno hoy paso rapidito me estoy yendo a clase, solo pasaba a comentarte y a saludarte yo hasta el viernes estoy a full pero después creeria que estoy más libre asi que arreglamos y asi podemos hablar eso si tenemos mucho para hablar asi que fijate cuando tenes mucho tiempo jajajaja
    te mando un beso percha exitos para la semana :P

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