domingo, 3 de noviembre de 2013
Capítulo 30: "Volveré para Vengarme"
CAPÍTULO 30:
Lali había tratado de conseguir que Vico se quedara a pasar la noche, pero él insistió en regresar a Chicago para una reunión muy importante que tenía a la mañana siguiente. «Menos mal», pensó Meredith. Gaston se podría ocupar de vigilarlo cuando estuviera en Chicago. Ella no deseaba su compañía más de lo que su cuñado
deseaba la suya.
El señor Smith había dejado la limusina aparcada frente a la casa. Ya no había necesidad de fingir. Ian seguía dormido cuando Lali se levantó de la cama a la mañana siguiente para preparar el desayuno.
—Deberías traerte una empleada —le dijo el señor Smith, mientras se tomaba un trozo de beicon—. Estás fuera de lugar en la cocina.
Ella lo miró con una sonrisa en los labios. Él también parecía estar fuera de lugar en la cocina, con sus vaqueros y una camiseta color caqui. Sin embargo, al menos él sabía cocinar mejor que ella.
—Hacemos lo que podemos —le recordó ella. Sacó una bandeja de galletas del horno y se sentó a la mesa. Como él, iba vestida con unos vaqueros y una camiseta, aunque ya eran de diseño—. Tómate una galleta.
El señor Smith tomó una justo en el momento en el que alguien empezó a llamar muy insistentemente a la puerta trasera.
—Yo abriré —dijo el señor Smith.
Cuando abrió la puerta, Pablo le dedicó una fría mirada y entró en la cocina. Arrojó el sombrero sobre la encimera y se sentó.
Lali estaba completamente atónita. Ni siquiera era capaz de hablar. No había esperado volver a ver a Pablo, y mucho menos en su propia casa, después de lo ocurrido el día anterior.
—Ponte cómodo —le espetó.
— ¿Acaso no lo he hecho siempre? —le replicó él. Frunció el ceño al ver que el señor Smith se sentaba con su habitual imperturbabilidad y seguía desayunando—. ¿Interrumpo algo?
—Sólo el desayuno. Toma un plato si quieres comer algo —le dijo Lali. Para irritación del señor Smith, lo hizo—. ¿Cómo está tu madre?
—Saldrá adelante. Gracias a Dios, no ha sido un ictus.
—Me alegro.
— ¿Qué diablos está pasando entre ustedes dos? — Preguntó él, directamente, sorprendiendo a Lali—. Jamás he visto desmayarse a mi madre, pero anoche se quedó más pálida que la muerte después de... sorpresa. ¿Qué está ocurriendo entre ustedes que hace que te tenga tanto miedo?
—Nada que debiera preocuparla. He renunciado a las venganzas. Son demasiado agotadoras.
— Siento escuchar eso. Estaba deseando que empezaran los fuegos artificiales cuando trataste de arrebatarme mi empresa.
— ¿Acaso no crees que pueda hacerlo? —preguntó ella
—No, pero puedes intentarlo.
—Gracias por darme permiso. Tú creaste una especie de monopolio sobre esos minerales en contra del consejo de tu abogado y de sus socios. Y lo hiciste por razones muy poco comerciales.
—Por supuesto —afirmó él—. No comprendía por que NicolasTennison se tomaba tantas molestias por enfrentarse a mí. Al menos no lo comprendí hasta anoche. Yo no hago favores a mi enemigo.
—El enemigo te ha superado en esta ocasión, Pablo. Yo diría que te he agarrado desprevenido.
—En eso tienes razón. Me distrajeron bastante — replicó. Lali se sonrojó vivamente.
— ¡Mamá!
La alegre voz resonó en la cocina al mismo tiempo que Ian, vestido aún con su pijama, entraba en la cocina arrastrando un conejito de peluche por una oreja y frotándose los ojos.
—Mamá, me he despertado —murmuró, apoyándose contra ella.
Ella se lo colocó tiernamente en el regazo y lo abrazó con una sonrisa en los labios.
Pablo tuvo que refrenar su mal genio por ver al hijo de Nicolas Tennison y el amor que se reflejaba en el rostro de Lali al abrazarlo. En aquel momento, empezó a comprender lo que había rechazado. No le gustaba sentirse el segundo en nada. Smith vio la expresión que se había reflejado en el rostro de Pablo. Celos. Conocía muy bien aquel gesto. Pablo lo miró con los ojos relucientes. Smith le disgustaba más de lo que envidiaba al niño. Le molestaba verlo sentado con Lali, viviendo con ella.
—Tiny está en la lavadora, señor Smith —murmuró el niño—. ¿Quiere que lo bañemos?
—Vamos a ver —afirmó el guardaespaldas. Tomó al niño en brazos y le dedicó una sonrisa—. Iré a vestirlo —añadió, refiriéndose a Lali.
—Gracias.
Pablo observó cómo se marchaban. Pensó que, si hubieran seguido juntos, tarde o temprano Lali y él habrían tenido un hijo. Tal vez habría sido como aquel niño. Estuvo a punto de hacer un gesto de dolor. Dudaba que tuviera un niño alguna vez. El matrimonio no estaba en su vocabulario. A pesar de todo, no dejaba de preguntarse por qué Lali no le habría dicho que tenía un hijo. Se sentía traicionado, herido.
— ¿Quién es Tiny? —preguntó.
—La iguana del señor Smith —respondió ella—. ¿Por qué has venido?
—No tengo otro sitio adonde ir —contestó Pablo.
Lali decidió que no podía dejar que aquellas palabras le afectaran. No se atrevía. Ella le miró las manos. Recordó las caricias que
aquellas manos le habían proporcionado.
—Siento mucho lo de tu madre.
—Saldrá adelante. ¿Amaste a tu marido?
—Sí. Resulta muy fácil amar a las personas que se preocupan por ti. Nicolas me trató como a una reina. Me mimó, me protegió y me amó con todo su corazón. Estaba tan solo...
—Él te escondió, ¿verdad? Por eso no pude encontrarte.
—Así es. Supongo que podría haber solucionado fácilmente los cargos que pudiera haber habido en contra de mí, pero, tal y como mi cuñado dijo en una ocasión. Nico tenía sus motivos para no querer que tú me encontraras. Habría hecho cualquier cosa para mantenerme su lado. A Pablo no le sorprendió. Apenas si podía
apartar los ojos el rostro de ella.
— Entonces, ya estabas embarazada, ¿verdad?
-Aquél era terreno peligroso. Tenía que andarse con mucho cuidado
—Sí. Ian lo suponía todo para Nicolas.
— ¿Y para ti?
—Por supuesto. Para mí también. Es el motor de vida.
— ¿Te deja él mucho tiempo para el estilo de vida que llevas? Reuniones, viajes, conferencias, convencer a accionistas para que voten en favor tuyo... Eso lo hago yo todos los días, pero no tengo un niño del que ocuparme
—Te aseguro que no descuido en absoluto el cuidado de mi hijo.
—Llevas aquí más de un mes.
—Y he hablado con Ian todos los días por teléfono
—Qué agradable para él.
—Mira, esto es justo lo que necesito —le espetó ella—. Un soltero diciéndome lo que tengo que hacer para criar a mi hijo.
—Si yo tuviera uno, me aseguraría que no creciera solo.
—¿Acaso estás insinuando...?
— ¿Cómo se llama el conejo?
— ¿Cómo dices? —preguntó ella, atónita.
—Quiero saber cómo se llama su conejo de peluche.
Lali lo sabía, pero él la había turbado tanto que era incapaz de recordarlo.
—Bien, eso lo dice todo, ¿no te parece? —añadió, levantando una ceja.
—Mi hijo no es asunto tuyo.
—En eso estoy de acuerdo. El hijo de Nicolas Tennison es la menor de mis preocupaciones en estos momentos —afirmó él—. Mi madre quiere verte.
Ésa era la razón de su visita. No quiso ni siquiera pensar que Pablo había ido por cualquier otra razón.
— ¿Porqué?
—No tengo ni idea. Está en observación y le van a realizar pruebas al menos durante dos días más y quiere hablar contigo. Le dije que te lo preguntaría.
—No tenemos nada que decirnos —repuso ella.
—Ella dice que sí. Lali —dijo, mientras empezaba a trazarle líneas sobre el reverso de la mano—, dime lo que está pasando.
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massss
ResponderEliminarK le pregunte a su querida madre d k quiere hablar con Lali .
ResponderEliminarMás noveee!!! Me encanta leerla.. amo las novelas Pablalis! Un besoo
ResponderEliminarHolaa percha!!!! volviii :D :D yupiii!!! jajajaja
ResponderEliminarcomo ya sabes termine mis clases y por más que me queda lo más pesado que son los finales al menos no estoy 12 horas en la facultad teniendo clase jajaja asi que me vas a ver por acá reclamando, dandole mis Jum a lali en este caso como vengo haciendo jajaja y demás quejas! pidiendo mas de la nove más seguido!! jajajaj
como por ejemplo ahora, que entre y no hay cap cof, cof, siendo que me prometiste hace 3 días mas o menos.... jajajja
( se que no podes y que andas a full y el poco tiempo que tenes yo te incho por el cel jajaja asi que estas perdonada!! :) , igual sabes que me voy a quejar como siempre! jajja
Te cuento que tenes otro cap más para leer de mi nove!! porque como te dije ahora si puedo subir más seguido.....
si bien no comento porque estoy media enojada con lali me da mucha gracia que pablo entre a la casa de lali como dueño por su casa jajjaja ni le importa que no este sola jaja :p
Bueno percha espero más nove!! avisame cuando subis obvio!!
te mando un beso!!! que te vaya bien en tu semana!!! :D